
Cómo podar un rosal
Ficha escrita el 15 de febrero de 2024 por:
Cristina, microemprendedora de jardinería y otros
Características importantes
- Los 4 puntos clave para podar un rosal
- Cómo podar un rosal arbustivo en 3 pasos
- Cómo podar un rosal trepador en 6 pasos
- Cómo podar un rosal de pie en 6 pasos Cómo podar un rosal tapizante o cubresuelos
Cómo podar un rosal para conseguir una buena floración
La poda del rosal es imprescindible para que pueda mantener una buena floración con el paso de los años y para que se desarrolle y conserve la forma que mejor se adapte a nuestras necesidades. Sin embargo, aunque la técnica de la poda varía en función del tipo de rosal, existen reglas comunes y el material que se utiliza es el mismo.
Pasos a realizar para la poda
Todas las etapas que se describen a continuación se corresponden con un tipo de rosal para podar.
Los 4 puntos clave para podar un rosal
Cómo podar un rosal arbustivo en 3 pasos
Cómo podar un rosal trepador en 6 pasos
Cómo podar un rosal de de pie en 6 pasos
Cómo podar un rosal tapizante o cubresuelos
Conocimientos
Aparte de saber manejar unas tijeras de podar con seguridad, la poda del rosal solo requiere unas mínimas competencias técnicas intrínsecas a la poda: saber reconocer una yema, una rama en mal estado o muerta, hacer una poda en bisel y manipular las ramas con espinas sin hacerse daño.
Tiempo de realización
Según el tamaño, calcula unos 30 / 45 min para un rosal de 1,50 m de altura.
Número de personas
1 persona
Herramientas y complementos
Tijeras de podar bien afiladas y limpias (desinfectadas con lejía);
saco para residuos o una carretilla
compostador para tirar las ramas que se cortan o una trituradora de jardín
Accesorios de protección individual
Guantes para rosales para proteger las manos de las espinas;
delantal de jardinería.
Esta lista no es exhaustiva. Los accesorios de protección individual deben adaptarse a cada situación de trabajo.
Guantes para rosales
1. Los 4 puntos clave para podar un rosal
Cuatro puntos clave para podar un rosal correctamente
Estar seguro de que no existe riesgo de heladas y que el rosal está en período vegetativo (lo ideal sería en el mes de marzo).
Cortar, de forma sistemática, las ramas que empiezan a crecer.
Cortar siempre en bisel, de manera que la inclinación esté a espaldas de la yema para evitar que el agua gotee hacia ella. En las ramas de rosal, la yema es una ligera protuberancia que aparece en la rama durante el invierno y que cuando empieza a desarrollarse da lugar a una nueva rama.
Despejar correctamente el centro del rosal para que sea menos vulnerable a las enfermedades.
Rosal
2. Cómo podar un rosal arbustivo en 3 pasos
La poda se realiza en el mes de marzo. El objetivo consiste en recortar los tallos para que puedan aparecer nuevos brotes jóvenes. Para asegurar que un rosal arbustivo vuelva a crecer correctamente, no se debe tener miedo a cortar mucho ni a quitar muchas ramas, toda la madera muerta o las partes más débiles de la planta.
Empieza eligiendo 5 ramas y pódalas a partir de la tercera o cuarta yema desde la base.
Intenta que la última yema esté orientada hacia fuera. De esta manera, el rosal podrá crecer hacia el exterior, obteniendo una bonita forma redonda.
Elimina el resto de ramas y corta los tallos viejos y las ramitas.
3. Cómo podar un rosal trepador en 6 pasos
La poda de un rosal trepador favorece al crecimiento de brotes jóvenes y también se hace en el mes de marzo. El objetivo de la poda es, sobre todo, que la planta siga creciendo a lo largo de su soporte, y que su floración siga siendo buena.
Empieza separando las ramas del rosal del soporte o la guía a la que se habían fijado.
Encuentra los brotes nuevos y los viejos.
Selecciona las 5 ramas que parezcan más fuertes.
Elimina el resto de ramas principales.
Procura que la última yema esté orientada hacia fuera. De esta manera, el rosal podrá crecer hacia el exterior.
Vuelve a fijar el rosal a su soporte, con cuidado de separar las ramas lo máximo posible y de no romperlas.
Si tu rosal trepador tiene menos de 3 años, es preferible no podarlo. Déjalo crecer y desarrollarse y empieza a podarlo a partir del tercer año.
Rosal
4. Cómo podar un rosal de pie en 6 pasos
Retira las ramas muertas con ayuda de unas tijeras de podar o de un serrucho, según el grosor del tallo.
Aplica pasta cicatrizante en los cortes para sellar las heridas y protegerlas ante la entrada de hongos u otros problemas.
En el caso de los rosales de pie poco desarrollados, poda las ramas por debajo de la 2ª o de la 3ª yema partiendo de la base del tallo.
Si se trata de un rosal de pie ya formado, poda las ramas por debajo de la 4ª o de la 5ª yema desde la base de cada tallo.
Poda siempre en bisel para que el agua de la lluvia o el rocío no se estanque en el corte, lo que podría provocar daños.
Retira los tallos más viejos y los que se crucen para dejar pasar el aire y la luz. Con esto se evita que la planta sea propensa a desarrollar enfermedades.
Serrucho
5. Cómo podar un rosal tapizante o cubresuelos
La poda de los rosales tapizantes o cubresuelos no es imprescindible, pero sí recomendable. Se realiza preferiblemente, en el mes de marzo, justo cuando termina el invierno.
En primer lugar, la poda permite conservar que su efecto alfombra sea bonito al quitar los tallos que crecen en vertical. Además, la poda es un proceso esencial, ya que favorece el desarrollo de la planta.
Todos los años, hay que podar los tallos que sobresalen por su crecimiento vertical y que le dan al cubresuelos un aspecto erizado;
cada tres años, hay que realizar una poda más importante a 25 cm del suelo;
utilizar un cortasetos o una cizalla;
eliminar las ramas muertas de forma sistemática.
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Ficha escrita por:
Cristina, microemprendedora de jardinería y otros
Hace ya algún tiempo que pasé de ser ejecutiva del transporte de residuos a una agricultora especializada en horticultura ecológica. Tras obtener un título profesional en Agronomía, con opción de Producción Hortícola, intenté durante varios años establecerme como joven agricultora. Y tras muchas decepciones, finalmente me lancé como microempresaria de servicios a domicilio, especialmente de jardinería, ayudada por mi querido marido. Apasionada por la naturaleza y las plantas silvestres comestibles, estoy muy al día de las soluciones ecológicas que respetan nuestro entorno y que son aplicables a todos los aspectos de mi vida cotidiana. Desde el huerto hasta los parterres, desde la siembra hasta la cosecha, ¡Tengo todo tipo de consejos en mis cajones! No dudes en preguntarme tus dudas.