Cómo elegir los tomates para sembrar

Cómo elegir los tomates para sembrar

Ester, hortelana autodidacta

Ficha escrita por:

Ester, hortelana autodidacta

81 fichas consejo

El tomate es una de las hortalizas más cultivadas. Originaria de América, esta planta de la familia de las solanáceas requiere de una gran exposición solar para florecer y fructificar correctamente. Te explicamos qué factores tener en cuenta para elegir las mejores semillas de tomate para sembrar en tu huerto.  

Características importantes

  • Elección de tomate en función de su uso en la cocina
  • Tamaño de la planta
  • Tamaño del fruto y precocidad
  • Adaptación de las plantas a determinadas condiciones
  • Variedades de tomate antiguas o autóctonas
  • Cómo sembrar semillas de tomate
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A la hora de elegir semillas de entre las distintas variedades de tomate, el factor más determinante suele ser el tipo de uso que se le va a dar en la cocina. 

  • Tomates carnosos y dulces: son los más habituales para la elaboración de gazpachos, salsas o conservas caseras. El tomate pera, el tomate de rama y el Roma son las variedades más conocidas;
  • tomates para rellenar: de gran tamaño y forma más o menos acostillada, su interior forma cavidades huecas, ideales para rellenar. Las variedades Monterrosa y Montserrat son las más cultivadas.;
  • tomates para ensalada o consumo en crudo: el grupo más amplio y en el que otros factores como la textura, acidez o dulzor suelen determinar la elección de variedades para cultivar. Algunos de los más conocidos son el tomate Raf, el Muchamiel, el feo de Tudela o el Rosa de Barbastro;
  • variedades de tomate de colgar: de larga conservación, producen frutos en ramillete y son los que se utilizan habitualmente para preparar pan con tomate.

La oferta de variedades es muy amplia, y más teniendo en cuenta que la climatología española es perfecta para su cultivo. Por ello, es importante tener en cuenta otros factores que más allá de su uso culinario, suelen ser importantes para determinar la elección de una variedad u otra. 

Tipos de tomate en función del tamaño de la planta

Las tomateras son plantas que crecen a mayor o menor altura en función de la variedad. La mayoría son de porte indeterminado (esto es, que pueden alcanzar los 2 metros de altura) o de porte determinado (hasta un metro de altura aproximadamente). Su tamaño y envergadura de la planta viene determinado por la variedad, por lo que es recomendable conocer el comportamiento de cada una de ellas para decidir las variedades a cultivar.

En huertos urbanos o para su cultivo en macetas, es habitual optar por variedades de porte determinado, entre las que se incluyen los tomates cherry o cereza. Pero no todas las variedades de cherrys son plantas enanas: los hay de porte indeterminado que pueden llegar a ser tan altos como otros tomates de fruto grande.

Revisa las indicaciones de los sobres de semillas, donde suele indicarse la altura que puede alcanzar la planta. También puede ser de ayuda tener en cuenta el marco de plantación recomendado: aquellas variedades en las que se indica una gran separación entre plantas, suelen ser las que más se desarrollan tanto en anchura como en altura. 

Tamaño del fruto y precocidad

Cada variedad de tomatera produce un determinado número de tomates y es un error pensar que todas ellas son igual de productivas. Por norma, las variedades de tomate grande producen menos frutos que las de calibre mediano o pequeño. Es un detalle que vale la pena tener en cuenta a la hora de planificar el huerto y sembrar un mayor o menor número de semillas de cada una de ellas.

La precocidad también es una variable que puede condicionar la cosecha: algunas variedades están listas para cosechar a los 40-45 días después de la floración mientras que otras pueden llegar a tardar hasta 80-100 días. Esta información está disponible en los sobres de semillas.

Adaptación de las plantas a determinadas condiciones

Muchas de la variedades que se cultivan en la actualidad son híbridos, que se han ido seleccionando por su resistencia a la salinidad, a determinados hongos y enfermedades o simplemente, para aumentar su productividad y/o conservación para el transporte.

El clima de la zona de cultivo también es un factor determinante que debería priorizar unas variedades antes que otras. No es lo mismo cultivar en alta montaña, donde las temperaturas empiezan a subir en junio y bajan en septiembre que en zonas con climas más benignos. En el primer caso, lo mejor es elegir variedades de ciclo corto o precoces mientras que en zonas cálidas se puede cultivar hasta dos tandas de tomateras, eligiendo entre las llamadas variedades tardías para obtener una segunda cosecha bien entrado el otoño.

Los tomates injertados no se comercializan desde semilla, ya que que el injerto se realiza sobre la raíz de otra planta. Con este proceso se consiguen tomates más vigorosos y productivos. Aunque su comercialización hace unos años estaba destinada al público profesional, actualmente no es difícil conseguir tomates injertados para cualquier huerto de autoconsumo.

Variedades de tomates antiguas o autóctonas

Las variedades de tomate autóctono son las que mejor se adaptan al tipo de suelo y climatología propios de cada zona. Además, suele coincidir con las que estamos habituados a consumir si compramos a pequeños productores o mercados de proximidad. 

Algunas de ellas llevan el nombre de su localidad o provincia de origen y su sabor suele transportarnos a la niñez, y a sabores que creíamos olvidados. Reserva un espacio en tu huerto para cultivar algunas de estas variedades. Podrás comparar tanto su sabor como su productividad con otras variedades más corrientes o comerciales.

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Tomates injertados

  1. Elige recipientes pequeños o semilleros de alveolos para realizar la siembra y llénalos con sustrato especial para semilleros. Es mucho más ligero y las raíces de las pequeñas plántulas no tendrán problemas para crecer.
  2. Deposita tres o cuatro semillas sobre la tierra y cúbrelas con apenas medio centímetro de tierra. No las entierres a mayor profundidad para que puedan empezar a recibir luz en cuanto germinen.
  3. No olvides utilizar etiquetas para plantas para evitar confundir las variedades que has sembrado.
  4. Riega a continuación con un pulverizador y mantén el sustrato húmedo de manera regular. Utiliza la opción de ducha fina para no enterrar más las semillas.
  5. La temperatura es un factor que influye en la germinación. Mantén los semilleros dentro de casa o utiliza un germinador eléctrico.
  6. Las semillas germinarán al cabo de 7 días como máximo. Cuando aparezcan las primeras plántulas, sitúalas en un espacio donde reciban el máximo de horas posible de luz natural, y acostúmbralas a la luz exterior poco a poco.
  7. Utiliza un invernadero para proteger las plantas de las bajas temperaturas.
  8. Podrás trasplantarlas al huerto cuando midan entre 7 y 10 cms, y no exista riesgo de heladas.
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Utiliza un invernadero
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Ficha escrita por:

Ester, hortelana autodidacta, 81 fichas consejo

Ester, hortelana autodidacta

Autora de PicaronaBlog. Hortelana autodidacta, imparto talleres de huerto urbano, colaboro en medios especializados y en 2014 publiqué mi primer manual de iniciación: "Hortelanos de ciudad".

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