Todo sobre calefacción de la vivienda

Todo sobre calefacción de la vivienda

Vanessa, redactora todoterreno y CM. Enamorada de los animales.

Ficha escrita por:

Vanessa, redactora todoterreno y CM. Enamorada de los animales.

6 fichas consejo

Cuando menos te lo esperas llega el invierno y te pilla sin un buen sistema de calefacción. Estufa, chimenea, un hogar de leña…¿No te aclaras? No te preocupes, te contamos en detalle lo que necesitas para que disfrutes del calor con la calefacción adecuada para ti.
Elige la calefacción de tu vivienda

¿A quién no le gusta llegar a casa tras un largo día de trabajo  y encontrar un ambiente cálido y acogedor? O ¿pasar una tarde de domingo viendo una película al calor de tu chimenea o estufa mientras llueve fuera?

En tu mano está elegir cómo calentar tu casa. Todo va a depender de los siguientes criterios:

  • El número de estancias y los metros cuadrados de cada una. Es necesario tener en cuenta el volumen a calefactar para elegir aparatos de calefacción con potencia suficiente;
  • el presupuesto del que dispones. Sobre esto no hay mucho que explicar… ¿A que no?;
  • la relevancia que le des a la estética de tu casa;
  • instalación existente en la casa y cómo se distribuye el calor;
  • legislación vigente y posibles ayudas o subvenciones a las que acogerse. Las comunidades autónomas suelen ofrecer planes renove o subvenciones para la instalación de calefacciones más eficientes.

Para empezar, conviene hacer una aclaración: la calefacción no sólo son los radiadores o una estufa. No. Es importante saber que necesitaremos una instalación completa que estará compuesta de varios elementos. A continuación vamos a describir cada uno:

  • Elemento productor de calor: es el dispositivo encargado de generar el calor que luego debe distribuirse por toda la vivienda. En esta categoría englobaríamos el termo, la caldera o la  bomba de calor.
  • Instalación de tuberías o conductos: es el conjunto de elementos que conectan el componente productor con el o los emisor/es y permiten la distribución del calor en las estancias elegidas de la vivienda. Aquí encontraríamos las tuberías de calefacción, o los conductos de aire.

Como una buena parte de la producción de calor se consigue mediante la combustión de un combustible en el dispositivo apropiado (los mencionados anteriormente), será necesario igualmente un conducto de evacuación de humos, que debe ser el apropiado para cada sistema.

  • Elemento emisor: como su propio nombre indica, hablamos de los aparatos encargados de emitir el calor como son los radiadores, splits, fan-coils, sistemas de suelo radiante.

Hay casos en los que un solo componente hace las veces de productor y emisor, sin necesidad de una enorme instalación, más allá de contar con el necesario conducto de evacuación de humos procedente de la combustión. Es el caso de las chimeneas abiertas o las estufas de leña o pellets.

Todo lo anterior puede referirse no solo a las instalaciones individuales de calefacción, sino también a las centralizadas. Más adelante veremos la diferencia. Parece algo complicado, sin embargo una vez entendido este esquema, las elecciones comienzan a simplificarse.

Sea el que sea el sistema de calefacción elegido, conviene asegurarse de que conseguiremos su rendimiento óptimo. Esto comienza con un buen aislamiento de la vivienda. Con ello reducirás la pérdida de calor, el principal problema por el que una estancia no se calienta lo suficiente. Si dudas acerca de la necesidad de aislamiento en tu casa, mira la Guía de Aislamiento Térmico elaborada por IDAE. Quizá debas afrontar una obra, pero a largo plazo amortizarás la inversión ahorrando también en tu factura y en quebraderos de cabeza.

La temperatura recomendable a la que debes mantener la estancia principal, es decir, el salón (pues es donde la mayoría de las personas hacen vida) es de unos 25º  y la de los dormitorios debe estar entorno a los 19 y 21º. Pero te ajustarás más o menos dependiendo de la temperatura con la que estés cómodo y del gasto que estés dispuesto a asumir.

Una forma de economizar y ser eficiente es programando la calefacción de tu hogar en función de las horas en las que estás en casa y unas horas antes de llegar a la misma. Algo que podrás hacer fácilmente con un termostato programable.

Para tener la calefacción más conveniente para tu vivienda tendrás que tomar no solo decisiones basadas en tus preferencias, sino condicionadas por el equipamiento existente, o no, en tu edificio o en tu vivienda individual.

Tu vivienda tiene un sistema de calefacción colectivo

Si en tu edificio existe una caldera que centraliza la producción de calor, el único componente que podrías elegir es el elemento final, el emisor. Generalmente, los radiadores ya estarán instalados en la vivienda y lo máximo que podrás hacer un día es reemplazarlos por modelos más modernos y eficientes, o con una estética más afín a tus gustos.

Tu vivienda tiene un sistema de calefacción individual

Es el caso de la mayor parte de las viviendas individuales, así como de muchas viviendas localizadas en comunidades de vecinos. 

Cada vivienda dispone de una instalación completa compuesta por una caldera para generar no solo la calefacción, sino el agua caliente de la vivienda. Este circuito se completa con radiadores de distinto tipo, que también suelen estar instalados.

Además de con calderas de todo tipo, que suele ser el elemento convencional, hoy día hay muchas viviendas nuevas provistas de instalaciones o pre-instalaciones de climatización, a las que simplemente hay que añadir los emisores eléctricos o los climatizadores. Incluso, las hay con suelo radiante.

Si tienes la ocasión de decidir sobre la construcción de tu vivienda, tendrás la oportunidad de elegir desde el principio el sistema para calefactarla. Elegir entre calderas que utilizan gas como combustible, pasando por las soluciones más modernas y ecológicas, las calderas de pellets, hasta la calefacción generada por medio de placas o paneles solares

En este caso elegirás también los radiadores, los emisores térmicos o una chimenea. Y éstos podrás complementarlos con aparatos auxiliares de calefacción como calefactores o convectores para lugares de paso o habitaciones con poco uso.

El factor determinante para la elección de una caldera es el combustible utilizado. Si en nuestro edificio contamos con una instalación de gas, deberemos elegir una caldera de gas. Dentro de este tipo de calderas podrás elegir entre diferentes tecnologías, que cada vez optimizan más el consumo. 

Si, por el contrario, no dependes del gas, las opciones son las calderas eléctricas, o bien, una opción mucho más ecológica, las calderas de leña. Las calderas de gasoil son mucho más utilizadas en instalaciones colectivas, tanto en edificios públicos como privados, aunque son la opción más contaminante.

Para la mayoría de calderas elegida, el circuito se completará con radiadores de agua caliente. Puedes encontrarlos de acero, hierro fundido o aluminio fundido y ser de diseño, vertical, horizontal, extraplano, hecho a medida o de zócalo, de calor suave o potente... Un mundo de posibilidades se descubre ante ti. 

Cuando tu calefacción es completamente eléctrica, lógicamente esto incluye también los radiadores. Entre sus variedades encontrarás paneles radiantes, acumuladores, etc., cada uno con sus ventajas y sus inconvenientes.

No vamos a negar que el hogar de una chimenea con el fuego encendido es digno de ver pero se necesita disponer de espacio suficiente y que permita su instalación y emplazamiento, así como un buen sistema de evacuación de humo. No todas las casas se lo pueden permitir pero si tienes esa suerte…

Piensa en si elegirla de leña, de bioetanol o eléctrica. Estas últimas pueden tener además una función decorativa extra, ser extraplanas y no necesitan tanto mantenimiento. 

La chimenea de leña es una auténtica inversión y te da la posibilidad de aprovechar el fuego completando la chimenea abierta con un hogar o un insert (más abajo explicamos qué es cada uno). Respecto a su forma puedes encontrar muchas modalidades: en isla, suspendida, adosada, rinconera y angular.

Respecto a la chimenea de bioetanol, realmente es un elemento de calefacción complementario, en la categoría de chimenea decorativa. Es de diseño y se adapta a tu decoración.

Insert

Elinsert es un aparato de calefacción que se encastra en el hogar de la chimenea y que transforma ese hueco abierto en un hogar cerrado sin tener que modificar la misma.

Si vas a elegir uno fíjate en sus materiales, la autonomía que disponen, el espacio que ocupa, el rendimiento y la potencia calorífica. 

Con el insert multiplicarás por 5 el rendimiento de tu chimenea, reducirás el riesgo de incendio e intoxicación, además de ahorro de combustible, pues con él puedes calentar varias estancias. 

Si ya te ha convencido, esto te va a encantar: ¡existen los inserts de doble combustión! Una maravilla.

Hogar

Se trata de aparatos de calefacción para chimenea que cuentan con una campana y difunden el calor por convección. El hogar de leña también te ayuda a aprovechar mejor el calor de la chimenea ¡elígelo en función del estilo de la estancia!

De leña, de pellets, de queroseno o parafina… tienes donde elegir. Mira las ventajas de cada una:

La estufas de parafina destacan por su seguridad. Son aparatos de calefacción auxiliar móviles capaces de calentar superficies de hasta 50 m² aprox. Las puedes encontrar de mecha o electrónicas y de combustión simple o doble. 

Si eliges una estufa de leñale dará a la estancia un toque rústico y sofisticado a la vez. Es un sistema de calefacción principal, pero de autonomía limitada. Existen los modelos mixtos (leña + granulado), de doble combustión, turbo o de radiación y hasta versiones más renovadas de las tradicionales.

Las estufas de pellets o de granulado funcionan con gránulos de serrín prensado, más conocidos como pellets. La decisión se tomará en base a los tres tipos existentes: de ventilación forzada, de convención e hidráulicas. Son muy ecológicas y cada vez más apreciadas.

Una de sus ventajas principales es que son programables y pueden funcionar ¡por wifi! Que maravillosa es la tecnología…

El colmo de la modernidad es instalar un sistema que a la vez te proporcione calefacción y aire acondicionado. Estamos hablando de la bomba de calor, ideal para viviendas con instalaciones eléctricas y los conductos de aire ya provistos. La misma instalación te será útil en verano pues también puedes disfrutar del aire acondicionado frío. 

Las bombas de calor son económicas a largo plazo. Suelen funcionar por aerotermia, extrayendo el aire del exterior (bombas aire-aire o aire-agua) y restituyéndolo en forma de calor tras haber pasado a través del circuito de la bomba.

Siempre tendrás la opción de elegir un sistema de calefacción auxiliar que te ayude en las temporadas de primavera y otoño o como complemento a sistemas de calefacción deficientes. Son muy útiles en aquellas estancias en las que no quieres invertir y para ayudar en el aumento de temperatura del resto de la casa.

Imprescindible que cuando entres al baño no notes la diferencia de temperatura. Que cuando te levantes por la mañana para darte tu ducha matutina antes de ir a trabajar no te salude un pingüino. 

Dadas las dimensiones de un cuarto de baño estándar, lo más cómodo (y por regla general) es que cuentes con un radiador en el mismo, pero quizá te interesa reducir el gasto en tu factura bien bajando la potencia o bien apagándolo cuando no lo necesites. Por ello es importante que cuentes con un sistema de calefacción auxiliar.

Pero si lo que no quieres es pasar frío bajo ningún concepto, piensa y elige bien la calefacción en cuarto de baño. Es el lugar perfecto para el radiador toallero

Los más habituales son el calefactor en el baño, pequeñas estufas o convectores de alta potencia. En común tienen que son portátiles (pueden tener patas o ruedas) y complementan al sistema de calefacción principal.

No te olvides de la calefacción en el exterior, aunque parezca una incongruencia ciertos espacios exteriores, como un porche, también necesitan un sistema de calefacción auxiliar para que las puedas disfrutar hasta en invierno. Y mucho más si tienes un local, restaurante o bar y quieres mimar a tus clientes.

Para ello puedes elegir una Estufa exterior eléctrica o de gas Para poder tomar la decisión correcta piensa en la potencia que necesitas, el lugar donde la vas a ubicar y ¡cómo no! lo que te quieres gastar.

Elige la calefacción de tu vivienda

Ficha escrita por:

Vanessa, redactora todoterreno y CM. Enamorada de los animales., 6 fichas consejo

Vanessa, redactora todoterreno y CM. Enamorada de los animales.

Escribo para diversos sectores, pero el hecho de vivir de alquiler me “obligó” a indagar sobre este mundo para ir haciendo retoques. Aún me queda un largo recorrido, pero estoy en camino de convertirme en una manitas del “Do It Yourself”. Una de mis pasiones son los animales, me desenvuelvo como pez en el agua en este mundillo. Siempre que necesito conocer un producto o probar un servicio, mi gato hace de conejillo de indias. El pobrecillo por ahora no se queja... Y, mientras, yo... leo, aprendo y escribo, ayudando a otros desde mi propia experiencia. Cuanto más conozco, más me dejo seducir.

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