Cómo instalar un sistema de riego enterrado

Cómo instalar un sistema de riego enterrado

Alberto, responsable de servicio de jardinería, Toledo

Ficha escrita por:

Alberto, responsable de servicio de jardinería, Toledo

49 fichas consejo

Tubos, conectores en T, toberas, programador, electroválvulas... Son algunos de los elementos que componen un riego subterráneo. Un ensamblaje adecuado de estos componentes y un diseño previo de la red son la clave del éxito con este sistema de riego.

Características importantes

  • Tipo de aspersores y de tubos
  • Plano de la disposición de la red
  • Magnitud de conexión
  • Lugares de paso de los tubos
  • Conexiones entre tubos
  • Programador y electroválvulas
Ver riego enterrado

Un riego enterrado responde a una triple necesidad: regar las plantas del jardín, ahorrar agua y respetar el aspecto estético apostando por la discreción, algo que no sucede con el riego de superficie.

El riego es todavía más eficaz cuando está gestionado de manera totalmente autónoma por un programador. Existen otros dispositivos que contribuyen a optimizar la función de riego: detector o sensor de humedad o lluvia o incluso conexión satélite con la estación meteorológica más cercana. No obstante, a pesar de la disponibilidad de esta tecnología avanzada, el núcleo del sistema sigue estando formado por la red y los aspersores (aspersores y toberas). Te acompañamos paso a paso en tu instalación para que tengas éxito.

Conocimientos técnicos

El grado de dificultad será medio o complejo, según el tamaño de la red que vayas a instalar, del número de bifurcaciones, del número de tubos y aspersores previstos, de la potencia de los chorros de agua... en suma, según las dimensiones del jardín y del número de zonas que quieres regar. Sin embargo, adquiriendo algunos principios básicos, la instalación de tu sistema de riego será mucho más fácil.

Tiempo de realización

Según la superficie del jardín que se va a regar.

Número de personas

1 persona 

Etapas de la instalación

  1. Determinar el tipo de los aspersores y de los tubos que vas a instalar
  2. Dibujar un plano con el trazado de la red
  3. Calcular el caudal y verificar las conexiones eléctricas
  4. Marcar los lugares de paso de los tubos
  5. Empalmar los tubos e instalar los drenajes
  6. Instalar el programador y las electroválvulas
  7. Verificar el circuito y cubrir con césped

Herramientas y material auxiliar

Ver el catálogo de ManoMano
Cubo

1. Determinar el tipo de aspersores y de toberas que vas a instalar

Tómate tu tiempo a la hora de decidir qué aspersores instalarás: para los macizos de flores, recomendamos toberas con un chorro corto; para superficies rectangulares, los aspersores oscilantes son los más adecuados; para superficies irregulares existen aspersores específicos; y para el césped y zonas en esquinas o en ángulo, la mejor solución son las toberas regulables.

Todos estos aspersores deben ser retráctiles, se levantan por presión del agua y descienden en su ausencia, -cuando se corta el agua-. Otra característica es que se puede ajustar el ángulo y la distancia de alcance del chorro, normalmente usando un destornillador.

En lo tocante a las tuberías, tienen 25 mm de diámetro, excepto en el caso de grandes caudales, en ese caso deben ser de 32 milímetros. Para decidir el diámetro de tu instalación, realiza el cálculo que se indica en las instrucciones. Se trata de determinar la intersección en un gráfico, para así hallar la correspondencia entre el consumo de agua y la extensión de la red de riego.

2. Dibujar un plano con la disposición de la red

Con esos elementos presentes, mide las distancias que deberán recorrer los tubos de tu red de riego y dibuja un esquema con este trazado y con los puntos de riego y con sus ángulos correspondientes. Este plano te permitirá cuantificar los diferentes elementos de conexión, o racores, que necesitas. 

Plantéate reducir los ángulos (cambios de dirección) para así rebajar posibles pérdidas de presión.

3. Verificar la magnitud del caudal de riego

Comprueba el caudal de tu alimentación de agua: echa agua en un cubo de 15 litros y cronometra el tiempo que tarda en llenarse. Si tarda, digamos, 36 segundos, realiza el siguiente cálculo: divide 15 entre 36 y multiplica el resultado por 60. Obtienes 25, lo que quiere decir que tu caudal es de 25 litros por minuto.

Verificado el caudal general, determina los valores de los caudales para cada aspersor. Encontrarás ese valor en la ficha técnica facilitada por el fabricante. Hay que señalar que dicho valor es diferente según el ángulo de riego de un aspersor y la distancia a que llega el chorro de la tobera o el difusor. Encontrarás las cifras 7, 9, 12, etc. Esto significa 7 litros por minuto para el primer valor. La magnitud de conexión corresponde al caudal total obtenido mediante la suma del caudal de cada aspersor. Este valor no debe ser superior al de la alimentación de agua. Por ejemplo, si el suministro de agua tiene un caudal de 25 litros por minuto, la suma de los valores de los aspersores no podrá ser superior a 25, o de lo contrario el sistema funcionará de manera defectuosa.

Hay que señalar que, en el caso de instalaciones largas y complejas, podrías plantear varias redes con alimentaciones de agua diferentes, si la capacidad de cada una de ellas es insuficiente para el número total de aspersores. Si tu instalación utiliza agua recuperada (recuperador de agua de lluvia) y si empleas una bomba de superficie o una bomba sumergible, asegúrate de dimensionarlo correctamente (caudal y presión).

4. Marcar los lugares de paso de los tubos

Usando estacas, cordel y cal, traza el recorrido de tu red. Seguidamente, procede a cavar las zanjas. Guarda los tepes de césped para así volverlos a colocar una vez concluida la tarea de tender los tubos en las zanjas.

5. Conectar los tubos e instalar los drenajes

Antes de colocar los tubos, deposita una capa de gravilla en el fondo de la zanja.

Instala los tubos, conéctalos con codos, con uniones en T o con manguitos. Córtalos usando tenazas para gotero e instala las bifurcaciones. Instala los drenajes y coloca tapones en los extremos del circuito. Instala las toberas en empalmes en T.

6. Instalar el programador y las electroválvulas

En la salida del grifo o de cualquier otro suministro de agua, instala el programador, acordándote de colocar teflón sobre la rosca antes de fijarlo, para asegurar que no pierde agua. El programador puede controlar varias zonas de riego. En este caso, hay que conectar tantas electroválvulas, como zonas de riego va a gestionar el programador. Sigue atentamente las indicaciones de la ficha técnica suministrada por el fabricante.

7. Verificar el circuito y recolocar el césped

Una vez concluida la instalación, lleva a cabo un ensayo. Para hacerlo, pon en marcha el programador y verifica que todos los aspersores funcionan correctamente y que no se registran fugas en el circuito. Si no encuentras anomalías, ya puedes recolocar los tepes de césped que habías retirado y cubrir con ellos el sistema de riego.

Ver el catálogo de ManoMano
Programador
Ver riego enterrado

Ficha escrita por:

Alberto, responsable de servicio de jardinería, Toledo, 49 fichas consejo

Alberto, responsable de servicio de jardinería, Toledo

Dirijo desde hace varios años un servicio de jardinería y cuento con una clientela formada por particulares y empresas. Tengo a mi cargo un equipo de jardineros y me ocupo de la creación y mantenimiento de espacios verdes. Además de eso, aporto mi experiencia y conocimientos a mis clientes en lo que se refiere a mantenimiento y mejoras de los jardines. En este sentido, poseo una formación comercial, habiendo desempeñado diversas funciones en hostelería al inicio de mi carrera profesional. Posteriormente orienté mi carrera hacia la ordenación paisajística, en el seno de una colectividad territorial, dónde adquirí sólidos conocimientos técnicos gracias a la formación interna y a las labores de seguimiento desempeñadas en importantes obras en un municipio sometido a numerosos cambios. En el plano personal, tengo que señalar que estoy orientado hacia el arte de la jardinería. En este sentido, he creado y diseñado con mi esposa un jardín que cuido con esmero, al igual que una preciosa huerta.  ¡Y no nos olvidemos del bricolaje, también se me da bastante bien! Porque para trabajar en el jardín, también hay que saber hacer algo de bricolaje: pérgolas, cabañas, suelos empedrados, vallas y muchas más cosas... ¡Siempre hay trabajo en un jardín!   Después de haber trabajado con dedicación, mi esposa y yo solemos estar muy orgullosos del resultado obtenido y encantados de poder disfrutar de un entorno agradable y acogedor. Así que nada más sencillo para nosotros que daros consejos sobre el mantenimiento y la mejora de vuestros jardines o la elección de herramientas para trabajar. Estamos a vuestra disposición.

El ecommerce líder en bricolaje, casa y jardín de Europa

  • Millones de productos

    Muchos más que en una tienda, y sin necesidad de recorrer pasillos y pasillos

  • Entrega a domicilio o en punto de recogida

    Tú eliges

  • Cientos de expertos en línea

    Como tener a muchos Macgyver pero en línea