Cómo elegir abonos y fertilizantes para césped

Cómo elegir abonos y fertilizantes para césped

Ester, hortelana autodidacta

Ficha escrita por:

Ester, hortelana autodidacta

81 fichas consejo

Cuando abonamos o fertilizamos cualquier planta, en realidad estamos devolviendo fertilidad a la tierra. Las plantas absorben los nutrientes que necesitan para crecer y desarrollarse, por lo que deberemos añadir más con regularidad. El abonado del césped es una tarea imprescindible para garantizar su buena salud.

Características importantes

  • Tipos de abono para césped
  • Consejos para aplicar correctamente el abono
Elige el abono y fertilizante para tus plantas

Es muy importante elegir un abono especialmente formulado para césped. Los abonos granulados llamados “universales”, contienen un elevado porcentaje de nitrógeno de rápida liberación que pueden ser útiles para otras plantas, pero no para nuestra alfombra verde.

Si los utilizamos, podremos observar un crecimiento rápido y un aumento en el color verde, pero a los quince días, el nitrógeno que aportan desaparecerá, así como el equilibrio de nutrientes deseado. 

En este tiempo nos veremos obligados a pasar el cortacésped más a menudo, porque ese rápido aporte de nutrientes lo hará crecer rápidamente. Pero finalmente veremos como el césped se torna amarillento, acusando la falta de nutrientes.

Por ello, los abonos para césped ideales son los de liberación lenta. Su presentación es en gránulos que se van disolviendo poco a poco, integrándose en la tierra conforme las pequeñas plantas que conforman el césped lo van necesitando. Su formulación es distinta, aportando los distintos elementos nutritivos más lentamente. Por ello también se les llama abonos de larga duración, ya que se calcula que su efectividad se mantiene durante 2 o 3 meses (varía según el fabricante).

Para elegir correctamente, es importante conocer las distintas necesidades del césped en cada estación del año.

A finales de invierno, el césped agradece un abono rico en nitrógeno. La aportación de este nutriente lo despertará de su letargo y le ayudará a iniciar su crecimiento después del parón invernal. Un buen mes para realizar este primer abonado del año es en Marzo.

Durante la primavera y a principios de verano, seguirá necesitando nitrógeno en una proporción elevada. La mayoría de fabricantes llaman abono de mantenimiento al que contiene dicha proporción.

El nitrógeno mantiene su color verde y le da fuerza, pero este tipo de abono también aporta fósforo y potasio que le ayudan a enraizar profundamente. Un césped bien instalado le quita el espacio a posibles hierbas adventicias, que encuentran más dificultades para germinar y prosperar.

También es importante que de cara al verano cuente con un buen sistema radicular: va a necesitar mucha hidratación y tener buenas raíces le ayudará.Se recomienda la última aplicación de este tipo de abono antes de la llegada de los meses de más calor: será en Junio o Julio según la zona.

En otoño se recomienda utilizar un abono rico en fósforo y bajo en nitrógeno. El césped ya no necesita crecer, sino mantener fuertes sus raíces para afrontar las temperaturas que vendrán a partir de ahora.

Después del verano, agradecerá también un escarificado. Eliminaremos el fieltro, rejuveneciendo así su aspecto y su salud. Podemos realizar este abonado en Septiembre o en Octubre, antes de que empiecen a bajar las temperaturas.

Es conveniente valorar también la presencia de determinados micronutrientes en la composición del abono, como son el magnesio y el azufre.

El azufre tiene propiedades fungicidas, lo que puede sernos de ayuda para prevenir la aparición de hongos. El magnesio es un elemento básico para que el césped realice la fotosíntesis. Es por tanto responsable de su color verde intenso y previene el amarilleo.

Por último, no debemos desdeñar la aportación de nutrientes que obtenemos dejando los restos de siega sobre el césped. Se convertirán rápidamente en humus rico en nitrógeno, favoreciendo la vida microbiana del suelo. 

Es recomendable que estos restos sean de pequeño tamaño, porque de lo contrario pueden convertirse en fieltro. Si son largos, la mejor opción es utilizar una trituradora de jardín o compostarlos. De esta manera conseguiremos un abono orgánico que podremos utilizar más adelante para nutrir el césped u otras plantas.

Abonos con herbicida incorporado

Los abonos con herbicida incorporado pueden resultarnos muy útiles para combatir malas hierbas de hoja ancha. No es eficaz contra la grama, ya que es de la misma familia que el césped.

Es importante delimitar correctamente su aplicación, evitando que caiga en parterres u otras zonas con plantas que podrían verse perjudicadas por su efecto herbicida.

Abonos y fertilizantes con efecto anti-musgo

El musgo suele aparecer cuando se dan dos circunstancias en el césped: falta de sol directo y humedad. Podemos controlarlo con un fertilizante rico en hierro, que activará el crecimiento del césped, o utilizar un abono que lo contenga si debemos tratar una zona muy amplia. 

Un exceso de fieltro también puede provocar la aparición de musgo, por lo que un escarificado nos ayudará a eliminarlo.

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Abonos con herbicida incorporado

  • Repartirlo de manera homogénea: el césped agradece el abonado creciendo con fuerza. Por ello es tan importante dosificarlo correctamente. Una manera fácil de hacerlo es utilizando un esparcidor, una herramienta que llenaremos con la cantidad de abono recomendada. Lo accionaremos conforme vamos caminando por el terreno. La misma herramienta sirve también para dosificar semillas si tenemos que resembrar. Otra opción es acotar el terreno por metros cuadrados, pesar el abono necesario para cada parcela y abonar siguiendo una pauta. De este modo evitaremos dejar una parte sin abonar o lo que es peor, una parcela con un exceso de nutrientes.
  • Seguir las indicaciones de aplicación del fabricante: la mayoría de abonos ofrecen mejores resultados si se aplican después de la siega. Los que incorporan hierro para prevenir o tratar el musgo, por ejemplo, funcionan mejor después porque el musgo queda más expuesto al producto.
  • Respetar la dosis indicada: un exceso de abono puede quemar el césped o provocar un crecimiento o amarilleo excesivo.
  • Regar después de abonar: conseguiremos que el abono se adhiera al terreno y empiece así a disolverse e integrarse en el mismo. Si seguimos la previsión meteorológica, podemos aprovechar las lluvias para que realicen este trabajo por nosotros.
  • Un último consejo: incorporar el abonado del césped en nuestro calendario personal. Es una pena acordarse de él cuando ya estamos a mitad de temporada o cuando el césped empieza a amarillear.
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Esparcidor
Elige el abono y fertilizante para tus plantas

Ficha escrita por:

Ester, hortelana autodidacta, 81 fichas consejo

Ester, hortelana autodidacta

Autora de PicaronaBlog. Hortelana autodidacta, imparto talleres de huerto urbano, colaboro en medios especializados y en 2014 publiqué mi primer manual de iniciación: "Hortelanos de ciudad".

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