
¿Cómo cultivar pimientos en macetas?
Ficha escrita el 15 de febrero de 2024 por:
Ester, hortelana autodidacta
Cómo sembrar pimientos
Puedes empezar el cultivo con semillas que hayas extraído de los pimientos que usas en la cocina o adquirir sobres de semillas de tus variedades preferidas. Si vas a sacarlos de un pimiento de la verdulería, ten en cuenta que las semillas de color blanco-lechoso suelen no ser viables porque aún no han madurado lo suficiente. Así que las de los pimientos de color verde (como los italianos o los de Padrón) dificilmente germinarán. Para que lo hicieran, esos pimientos deberían mantenerse colgados de la mata hasta que cambiaran de color, pasando a rojo. Pero, ¿quién quiere un pimiento de Padrón rojo, que picaría un montón?
Las semillas que sí son viables son las que tienen un color tirando a marrón, como las que encontrarías en cualquier sobre de semillas para plantar. Déjalas secar y guárdalas hasta la primavera, que es el momento apropiado para realizar las siembras de las hortalizas de verano.
Prepara los materiales: bandejas de semilleros (o recicla vasitos de yogur), sustrato especial para semilleros, tus semillas y un pulverizador.
Llena los recipientes con sustrato y riégalo generosamente con el pulverizador. Extiende 3 o 4 semillas sobre cada uno de ellos y cúbrelas con una capa de apenas unos milímetros. Si entierras mucho las semillas, puede que no germinen correctamente.
Riégalas con el pulverizador y coloca los semilleros en un lugar donde reciban unos 20º-25ºC para estimular su germinación. Tardarán entre una semana y quince días.
Cuando aparezcan los primeros brotes, sigue regando y coloca las plantas en un lugar donde reciban el máximo de luz o de sol directo. Estarán listas para trasplantar al exterior cuando no haya riesgo de heladas y las plantas midan entre 15 y 20 cm.
Pulverizador
Cómo trasplantar pimientos a tu huerto urbano
Todas las variedades de pimientos pueden cultivarse en macetas. Pero el tamaño de la planta y su producción será proporcional al tamaño de la maceta utilizada. Elige macetas de 20 litros de capacidad como mínimo para variedades de pimientos grandes, como los de asar o los italianos. Los ajíes o chiles picantes dan frutos más pequeños, que pueden adaptarse a macetas de menos capacidad, de 5 a 10 litros.
Asegúrate de que la maceta o jardinera (o la mesa de cultivo) cuenta con un agujero de drenaje y cúbrelo con un trozo de maceta rota o con bolitas de arcilla o de arlita para que se escape el agua sobrante pero no la tierra. Llénalo con un sustrato universal o uno específico para huerto urbano. Este último es mucho más poroso, retiene más agua y a la vez incluye nutrientes que ayudarán a que tus pimientos empiecen a crecer sin carencias nutricionales.
Llena la maceta hasta arriba, crea un hueco con tus dedos e introduce el cepellón de tu plantita hasta que quede al mismo nivel que la tierra de la maceta. Presiona ligeramente el sustrato a su alrededor, y riega de manera generosa.
Específico para huerto urbano
Necesidades de luz, riego y abono de los pimientos en maceta
Los pimientos forman parte de la familia de las solanáceas, que son grandes amantes del sol directo. Coloca la planta en un lugar donde reciba la máxima exposición solar o un mínimo de 6 horas de sol diarias (que no tienen porqué ser consecutivas).
No debes olvidar que los pimientos son hortalizas que se desarrollan, florecen y dan frutos durante el verano, por lo que el riego debe ser regular para evitar que las raíces se sequen. La evaporación que se da en las macetas de pequeño tamaño es muy superior a las que tendrían en un huerto en el suelo, por lo que es probable que debas regar a diario o cada dos días durante los meses más cálidos.
Para no sufrir por ellos, te recomendamos utilizar un kit de riego para macetas o instalar un riego automático si estás cultivando más plantas en tu huerto urbano.
La planta consumirá la mayoría de nutrientes que contiene el sustrato al cabo de un mes y medio o dos. Por ello, es recomendable ir añadiendo un fertilizante regularmente, que la ayudará a florecer y a engordar sus frutos. En macetas, los abonos biológicos más prácticos son los que se comercializan en formato líquido, ya que puedes mezclarlos con el agua de tu regadera y aplicarlos según las indicaciones del fabricante (lo habitual es cada 15 días).
Si eres despistado y sabes que se te va a olvidar, utiliza fertilizante en barritas. Estas se clavan en la tierra y se van disolviendo lentamente conforme vayas regando. Suelen tener una duración de 3 meses.
Regadera
Floración y cosecha de pimientos en maceta
Igual que ocurre con el resto de plantas de la misma familia (tomates y berenjenas), los pimientos son plantas que se pueden cosechar varias veces durante la temporada. A mediados de verano tendrás pimientos listos para consumir, otros en crecimiento, y flores que se transformarán en más pimientos al cabo de un tiempo.
Cuando tengas pimientos listos para su consumo, recógelos, y no los dejes en la planta. Así, tendrá más energía para seguir engordando a los que aún están creciendo, y para producir nuevas flores.
Durante los meses de mayor insolación, puedes observar que la planta estanca su crecimiento y que algunas flores se secan y se caen sin producir fruto. Es algo relativamente normal. Hace tanto calor que la planta aborta esas flores voluntariamente porque se siente incapaz de llevarlas adelante. A finales de verano verás que vuelve a florecer, por lo que podrás realizar tu última cosecha durante los primeros meses de otoño.
Los tutores no son imprescindibles en la mayoría de variedades, a excepción de aquellas que producen frutos más grandes. Pero si en tu terraza o tu balcón sopla viento, no está de más utilizarlos para evitar que las plantas se tumben. Clava el tutor en la tierra de la maceta, y ata el tallo principal conforme vaya creciendo. No aprietes mucho el lazo a su alrededor, ya que el tallo seguirá engordando y no debe quedar estrangulado.
Terraza
Recolectar semillas de tus pimientos en maceta
En el huerto, todo empieza con una semilla y acaba con semillas. Para asegurarte de que son viables y el año que viene germinarán sin problemas, deja algunos frutos en la mata hasta que maduren. Esta maduración puede implicar un cambio en la coloración del fruto (normalmente pasan de verde a rojo intenso). Cuando veas que empieza a arrugarse o secarse, las semillas estarán listas en su interior.
Arranca el fruto, ábrelo y extrae las semillas. Colócalas sobre un plato y déjalas secar durante una semana antes de guardarlas. Si la variedad de pimiento es picante, utiliza unos guantes durante la manipulación. Las semillas son la parte más picante del fruto y es mejor evitar que puedas tocarte los ojos o las mucosas con las manos impregnadas de capsaicina.
Mantén las semillas en un lugar fresco y seco hasta la próxima primavera, cuando podrás volver a empezar el ciclo de cultivo.
Guantes
Saber más sobre huerto urbano
Otros temas que pueden interesarte
Ficha escrita por:
Ester, hortelana autodidacta
Autora de PicaronaBlog. Hortelana autodidacta, imparto talleres de huerto urbano, colaboro en medios especializados y en 2014 publiqué mi primer manual de iniciación: Hortelanos de ciudad.