
¿Cómo reparar una persiana?
Ficha escrita el 15 de febrero de 2024 por:
Alberto, responsable de servicio de jardinería, Toledo
Características importantes
- Retirar la tapa del cajón de la persiana
- Desenrollar la persiana y liberar las lamas
- Retirar y cambiar la cinta
- Poner la cinta en el recogedor y hacer una prueba de funcionamiento
Reparar la persiana averiada y ahorrar la compra de una nueva
Suele suceder que cuando una persiana se rompe, se cree que lo mejor es cambiarla o llamar a un profesional.
Pero la mayoría de las veces el arreglo es sencillo y puedes hacerlo tú mismo. Basta con cambiar algunas piezas que puedes fácilmente comprar en línea por una módica suma.
Pasos para realizarlo
Retirar la tapa del cajón de la persiana
Desenrollar la persiana y liberar las lamas
Retirar y cambiar la cinta
Poner la cinta en el recogedor y hacer una prueba de funcionamiento
Conocimientos técnicos
La reparación está al alcance de todo manitas, incluso principiantes. La única condición es tener un poco de paciencia y de minucia.
Número de personas
1 persona
Herramientas y accesorios
destornillador Philips;
lamas de recambio;
lamparilla.
Equipo de protección individual (EPI)
** Esta lista no es exhaustiva. El equipo de protección individual debe adaptarse a cada situación de trabajo.
Gafas de protección
1. Retirar la tapa del cajón de la persiana
Las tapas de los cajones de persianas vienen fijadas generalmente con dos o cuatro tornillos puestos en sus extremos. Aunque a veces se ponen a presión. Observa cómo retirar la tapa. Presta atención ya que muchas veces los tornillos no son fácilmente visibles. Esto se debe a que a menudo se pinta el cajón ocultando los tornillos.
Antes de retirar la tapa del cajón de la persiana, asegúrate que no corres riesgo de estropear la pintura. De ser así, corta cuidadosamente el contorno de la tapa con el cúter y la regla de aluminio.
Persiana
2. Desenrollar la persiana y liberar las lamas
Desenrolla completamente la persiana hasta poder acceder al eje. Verifica su estado, y con el nivel controla que esté perfectamente horizontal. Si no lo está, deberás ajustarlo. Muchas veces esta simple acción desbloquea el mecanismo de la persiana.
Libera la última lama de los flejes de sujeción. Suelen estar sujetas por tornillos que debes desajustar o desengancharla si está sujeta por clips. Según el modelo de persiana, éstos están unidos a dos o tres cintas de tela o metal (flejes).
Con un lápiz traza el lugar en donde van ajustados los flejes. Controla también en qué estado están las lamas. Retira las lamas. Si algunas se desbordan, debes colocarlas en su sitio, deslizándolas hasta alinearlas con las otras.
Si hay lamas rotas, debes cambiarlas por otras de igual tipo, material y color. Para ello, desliza lateralmente la lama deteriorada y coloca la nueva de la misma forma.
Es conveniente también que limpies las lamas, ya que muchas veces la suciedad y el polvo dificultan el buen funcionamiento de la persiana.
Vuelve a colocar las lamas en su lugar y hazlas correr por los rieles sobre la ventana. Engancha la última lama sobre los flejes y colócalos en los lugares que marcaste con un lápiz.
Lamas
3. Retirar y cambiar la cinta
Desenrolla la cinta de la polea que la sostiene desde un extremo del eje de la persiana. Según el modelo retira el eje o simplemente hazlo girar.
Luego, girando el eje o la polea, retira la cinta que se encuentra dentro del rodillo. Ciertos mecanismos tienen la particularidad de que se debe retirar el rodillo o el eje para poder liberar la cinta.
La cinta puede estar atornillada o simplemente atada al rodillo. En este caso, con el cúter corta la cinta y retírala. Si el soporte del eje está muy gastado, debes cambiarlo.
Desmonta el soporte de anclaje situado sobre la pared. Retira la cinta. Prepara la nueva cinta, mídela y córtala a la misma medida que la cinta que reemplazas.
Si has perdido una parte de la cinta vieja, ¡no hay problema! Debes saber que el largo de una cinta equivale a 3 veces la distancia del recogedor al rodillo.
Controla el estado del pasacintas superior (sobre el cajón de la persiana). Si está deteriorado debes reemplazarlo. Luego verifica la polea del recogedor sobre la pared, si no gira correctamente tienes que cambiarlo también.
Una vez efectuadas estas verificaciones, pasa la cinta nueva por el pasacintas superior, controla si la colocas correctamente. Engánchala a la polea, haciendo un pequeño corte sobre la cinta si va enganchada o atornillándola si va sujeta con un tornillo.
Enróscala a la polea de dos o tres vueltas y verifica que la has colocado en el buen sentido, haciendo subir y bajar las lamas. Si el sentido es correcto enrosca la cinta a la polea completamente.
Comprueba si las lamas están bien alineadas subiéndolas por completo, si hay lamas que se han corrido, colócalas en su lugar.
Baja las lamas, coloca la tapa del cajón de la persiana. Ahora debes enrollar la cinta en el recogedor que va sobre la pared. Para hacerlo, asegúrate de pasar la cinta correctamente por el pasacinta del recogedor.
Pasacintas
4. Poner la cinta en el recogedor y hacer una prueba de funcionamiento
Debes hacer un corte sobre la cinta si va enganchada a la polea. Gira la polea sujetándola bien para que no se te escape de las manos. Esto sucede porque tiene un muelle que la hace volver a su posición inicial.
Cuando llegues al tope (no puedes girar más la polea) engancha la cinta en el punto de enganche. Esta fase es delicada, debes estar atento y ser paciente.
Una vez enganchada suelta la cinta con precaución, comprueba que ésta queda bajo tensión. Si es así, puedes colocar el recogedor de cinta sobre la pared y atornillarlo.
Para finalizar, sube y baja la persiana varias veces para comprobar su buen funcionamiento.
Si puedes subir y bajar las lamas correctamente, ¡felicidades! Has podido reparar la persiana tú solo.
Nivel
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Ficha escrita por:
Alberto, responsable de servicio de jardinería, Toledo
Dirijo desde hace varios años un servicio de jardinería y cuento con una clientela formada por particulares y empresas. Tengo a mi cargo un equipo de jardineros y me ocupo de la creación y mantenimiento de espacios verdes. Además de eso, aporto mi experiencia y conocimientos a mis clientes en lo que se refiere a mantenimiento y mejoras de los jardines. En este sentido, poseo una formación comercial, habiendo desempeñado diversas funciones en hostelería al inicio de mi carrera profesional. Posteriormente orienté mi carrera hacia la ordenación paisajística, en el seno de una colectividad territorial, dónde adquirí sólidos conocimientos técnicos gracias a la formación interna y a las labores de seguimiento desempeñadas en importantes obras en un municipio sometido a numerosos cambios. En el plano personal, tengo que señalar que estoy orientado hacia el arte de la jardinería. En este sentido, he creado y diseñado con mi esposa un jardín que cuido con esmero, al igual que una preciosa huerta. ¡Y no nos olvidemos del bricolaje, también se me da bastante bien! Porque para trabajar en el jardín, también hay que saber hacer algo de bricolaje: pérgolas, cabañas, suelos empedrados, vallas y muchas más cosas... ¡Siempre hay trabajo en un jardín! Después de haber trabajado con dedicación, mi esposa y yo solemos estar muy orgullosos del resultado obtenido y encantados de poder disfrutar de un entorno agradable y acogedor. Así que nada más sencillo para nosotros que daros consejos sobre el mantenimiento y la mejora de vuestros jardines o la elección de herramientas para trabajar. Estamos a vuestra disposición.