Cómo reducir  la factura de la luz

Cómo reducir la factura de la luz

Jenifer, Amante del bricolaje

Ficha escrita por:

Jenifer, Amante del bricolaje

20 fichas consejo

Aunque los aparatos de calefacción cada vez tienen mejor rendimiento y las viviendas están mejor aisladas, no es suficiente: la factura de la luz sigue subiendo. Te recomendamos algunas prácticas para elegir aparatos más eficientes y cómo cambiar el uso de la electricidad para reducir gastos.

Características importantes

  • Consumo y empresa suministradora
  • Gestión y programación
  • Gestos que ayudan a ahorrar
Ver controladores de energía

Enfrentarte cada mes a la factura de la luz es un ejercicio de valor. Aunque ves casi todos los días en las noticias las subidas desorbitadas, mientras no lo notas en tu bolsillo parece lejano. ¡Pero vaya si lo notas!

Es momento de tomar cartas en el asunto y aunque no cuentes con mucha ayuda externa, hay que intentar hacer lo posible para compensarlo en la medida de tus posibilidades. 

Comencemos por entender bien la situación, es decir, por el principio. 

La factura de la electricidad indica el precio que debes pagar por el consumo eléctrico en un determinado período, generalmente 1 mes. La evolución en el mercado mayorista del precio de la energía repercute directamente en la tarifa PVPC (Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor), la que antes conocíamos como Tarifa de Último Recurso, y sobre el resto de tarifas indexadas.

La tarifa PVPC es el precio máximo que las comercializadoras de referencia* podrán cobrar a los usuarios acogidos a la misma, cuya potencia contratada sea menor o igual a 15 kW. La potencia contratada más habitual para una vivienda es de 3,3 kW. Se puede cambiar la potencia contratada, pero tiene un coste y, generalmente, sólo se puede realizar una vez al año.

Para calcular el importe final de la factura, se deben sumar varios datos, que están regulados por decreto. Aquí hay una pequeña ayuda para entender la factura Saber descifrar con detalle y precisión la factura de la luz te permitirá comparar mejor con otras compañías en caso de que quieras cambiar de comercializadora de la luz.

*Listado disponible en la web de la CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia)

La factura de la electricidad es de por sí bastante compleja y desde que la nueva factura entró en vigor, aún más. Para calcular el importe final, se deben sumar varios datos, que están regulados por decreto. Saber descifrar con detalle y precisión cada uno de ellos, te permitirá comparar mejor con otras compañías en caso de que quieras cambiar de comercializadora de la luz.

Como puedes ver en esta explicación de la factura que se encuentra en la web del Ministerio para la Transición Ecológica, una gran parte del coste se debe a conceptos distintos al coste de la energía: impuestos, alquiler de equipos de medida, peajes y cargos.

Así pues, es complicado influir en el importe final de tu factura. El contrato elegido, -donde podrás optar por diferentes tarifas, según el operador eléctrico- y tus hábitos y patrones de consumo son los factores sobre los que podrás actuar para tratar de amortiguar el aumento de tu factura.

Contrato elegido

Como hemos visto, la tarifa determina el precio de la electricidad en función del precio horario de la energía en el mercado mayorista de electricidad. El kWh es más caro durante los períodos de alta demanda energética, normalmente por la tarde/noche.

Ahora existen 3 períodos horarios en los que los precios varían:

  • Horario valle, de 12 de la noche a 8 de la mañana, de lunes a viernes, y las 24 horas de sábados, domingos y festivos nacionales, el más barato;
  • horario punta, de 10 a 14 h. y de 18 a 22 h., de lunes a viernes, el más caro
  • horario llano, el resto del tiempo, con precios intermedios.

Algunos contratos ofrecen tarifas diferentes en función de la hora del día (discriminación horaria), o bien una tarifa plana, generalmente menos económica según el momento del año. La elección de una tarifa en función de la hora del día (horas punta/horas valle), de la estación del año o del uso de la electricidad que vayas a hacer en cada momento, permite beneficiarse de un descuento sobre el precio de la electricidad. En cambio, fuera de esos períodos las tarifas son más altas.

Si quieres conseguir la mejor tarifa, deberás jugar con el tipo de contrato, los horarios y la potencia contratada, en cada momento.

Consumo de electricidad

Este valor expresado en kWh será el que figura en el contador eléctrico. La lectura del contador suele tomarse automáticamente. En caso de que la lectura no se tomará de forma automática, y en ausencia de ésta, la suministradora podría aplicar un estimado.

Precio de la energía consumida

El importe de multiplicar los kWh consumidos por la tarifa PVPC, o la elegida por el consumidor, según su contrato, más el correspondiente peaje (costes regulados por el sistema eléctrico).

El proveedor de electricidad repercute al consumidor estas variaciones al calcular el importe de la factura, además de costes de transporte y distribución.

Ten en cuenta que intervienen dos actores: la productora y la comercializadora de la energía.

Impuestos y tributos

El principal es el IVA (21%). Desde el 26 de junio de 2021 y hasta final de año, se aplicará una reducción al 10% para los contratos de energía eléctrica cuyo término fijo de potencia no supere los 10 kilovatios (kW).

Y eso, mientras el megavatio hora en el mercado mayorista supere los 45 euros de media, algo que desde hace meses se supera con creces.

También se aplica el impuesto sobre electricidad.

En 1997 se liberalizó el sector eléctrico y, desde entonces, existen diversos operadores de electricidad. Hay que distinguir entre distribuidora (la compañía que lleva la electricidad a los hogares) y comercializadora (la que vende la energía). Esta última se puede elegir, la primera, no.

¿Por qué cambiar de comercializadora?

  • Para ahorrar y elegir una oferta que verdaderamente se adapte a tus necesidades;
  • este cambio, que debe ser fácil, gratuito, te da la oportunidad de elegir una compañía con valores similares a los tuyos.
  • Energía verde, empresa colaborativa, horas al mejor precio... hay proveedores que ya ofrecen servicios responsables, más justos y respetuosos con el medio ambiente.

Para ayudarte a elegir, existen comparadores online que te proporcionarán toda la información necesaria para tomar una decisión: el precio del kWh, la tarifa del paquete o las ventajas. Si no, tendrás que ir buscando empresa por empresa, para comparar. Ten en cuenta que, si bien el precio del kWh varía de una comercializadora a otra, el contador es propiedad de la distribuidora y ésta es la encargada del servicio técnico.

Si la calefacción y la producción de agua caliente sanitaria (ACS) de tu vivienda funcionan con electricidad, la mayor parte del consumo se irá en estos conceptos. Así, bajar la temperatura 1 °C permite reducir la factura un 7 %.

Antes de abalanzarte sobre el termostato o cortar el agua caliente, reduce los puentes térmicos, mejora el aislamiento de la vivienda y optimiza el funcionamiento del calentador de agua y los radiadores.

Mejora el aislamiento

  • En invierno, sella las juntas de las ventanas con burletes y estanca las puertas con tiras bajo puerta;
  • si la vivienda tiene ventanas con acristalamiento simple, instala ventanas con doble acristalamiento o una lámina adhesiva para reforzar el acristalado.

Aprovecha la luz natural

  • Cuida el acondicionamiento de la vivienda para favorecer la luz natural;
  • escoge revestimientos claros para conseguir una mayor luminosidad;
  • coloca los espacios de trabajo y de lectura junto a las ventanas;

Ejerce un consumo eléctrico responsable

  • Instala un programador en el calentador de agua para controlar su puesta en marcha;
  • escoge radiadores de bajo consumo como los emisores térmicos y destierra de tu vivienda los viejos radiadores por convección;
  • si tienes un contrato de discriminación horaria, administra la producción de agua caliente y tus radiadores con un gestor energético.

Una vez que hayas sentado estas bases de consumo eléctrico responsable, quedará controlar los aparatos y realizar sencillas acciones diarias.

Cambiar de hábitos

Ducharse en vez de bañarse, tapar las cacerolas o utilizar olla a presión, secar la colada al aire libre, en lugar de en la secadora... algunos pequeños gestos pueden suponer un ahorro. Hacer un mejor uso de la electricidad también implica adoptar nuevos hábitos.

Bajar la temperatura

Baja el termostato del agua caliente a 60 °C (suficiente para mantener las bacterias alejadas y reducir la cal). Cuando sea posible, utiliza el agua fría.

En cuanto a la calefacción, se recomienda ponerla a 20 °C durante el día y a 18 °C por la noche. No pongas la calefacción en las estancias vacías y cierra las puertas para reducir la pérdida de calor.

Instala cortinas térmicas en las ventanas y baja las persianas por la noche.

Lavar la ropa a 30 °C gasta 3 veces menos de energía que lavarla a 90 °C. Da prioridad a los ciclos de baja temperatura o, mejor aún, al lavado en frío.

Apagar la luz

En cuanto salgas de una habitación, apaga la luz.

Puedes instalar temporizadores o detectores de movimiento.

Desconectar los aparatos eléctricos

El modo standby consume electricidad. Apaga de forma sistemática los pequeños electrodomésticos (robot de cocina, lector de DVD, altavoces, etc.).

Para facilitar este proceso, conecta los aparatos a una regleta con un solo interruptor.

Recuerda desconectar también los cargadores.

Ver el catálogo de ManoMano
Detectores de movimiento

Gestionar el consumo de los aparatos

Hay indicadores de consumo eléctrico como el voltímetro que te permiten estar al tanto del consumo de electricidad, calefacción y agua caliente sanitaria de forma instantánea. Para controlarlo, un termómetro es un buen indicador.

Mantenimiento de la instalación de agua caliente

Implementa un sistema antical en el suministro de agua dura. Si reduces los depósitos de cal de la resistencia del termo eléctrico , disminuirá el tiempo de funcionamiento. Se recomienda hacer un mantenimiento anual para mejorar la generación y la difusión de calor. Purga regularmente los circuitos de calefacción y los radiadores y mantenlos protegidos contra las heladas.

Cuidado de los aparatos electrodomésticos

Asegúrate de que circule aire alrededor de la nevera y el congelador y colócalos lejos de fuentes de calor.

  • Descongélalos de forma regular;
  • limpia las puertas, las juntas y la rejilla trasera;
  • controla la temperatura, que debe estar entre 3 °C y 4 °C en la nevera y a -18 °C en el congelador;
  • extrae los filtros de la lavadora y el lavavajillas y lávalos.

Instalar un programador y un termostato conectado

Controla la programación de los radiadores con sensores, ahorrarás y obtendrás un mayor confort térmico.

El termostato conectado permite una mejor gestión de los radiadores según las variaciones térmicas de la vivienda, así como el control remoto.

Dar preferencia a los programas ecológicos

Aunque duran más tiempo, los programas «eco» consumen mucho menos que los programas tradicionales.

Ver el catálogo de ManoMano
Termómetro

Renovar los aparatos

Cambiar los elementos que consumen mucha energía por aparatos de bajo consumo es una manera de reducir la factura de la electricidad.

Utiliza bombillas LED de bajo consumo, placas de cocina inteligentes o lavadoras de alta capacidad y programas adaptados. Todo puede optimizarse.

Elegir aparatos eficientes

Las etiquetas energéticas clasifican los aparatos electrodomésticos en función de su eficiencia energética.

Desde marzo de 2021 las clasificaciones A+, A++ y A+++ han desaparecido, siendo sustituidas por la clase A (los más eficientes y de menor consumo) a la G (los menos eficientes y de mayor consumo).

Esta clasificación se establece a partir de:

  • El consumo energético de los aparatos;
  • su volumen;
  • el tipo de instalación.

Tener en cuenta el número de usuarios

Para darle un uso óptimo al frigorífico y al congelador, hay que elegir su capacidad en función del número de ocupantes de la vivienda (de 100 a 150 litros para una persona, 500 litros para un hogar de más de 4 personas).

El volumen del lavavajillas y la lavadora debe facilitar los ciclos completos.

Cambiar la iluminación

Escoge bombillas LED, que son más económicas, y elige la potencia luminosa adecuada a la estancia que quieras iluminar (300 Lux en la cocina y el salón, 200 Lux en una habitación).

Optimizar el tiempo de uso

En la cocina, un horno compacto o un horno multifunción reduce hasta un 75 % el tiempo de cocción y otro tanto el consumo. Asimismo, las placas de inducción son más económicas que las placas vitrocerámicas (en torno a un -20 %) o clásicas (en torno a un -25 %), aunque necesitarás menaje adecuado para ellas.

Limitar el número de aparatos en el hogar

Reducir la factura también supone reducir el consumo y, por tanto, el número de aparatos. Aprovecha para adquirir aparatos multifuncionales (impresoras, robots, etc.). Y hazte alguna vez esta pregunta: ¿Necesitas tres televisores en casa?

Ya tienes algunos tips para ahorrar energía en el hogar y reducir la factura eléctrica. Ahora es tu turno para aplicarlos.

Ver controladores de energía

Ficha escrita por:

Jenifer, Amante del bricolaje, 20 fichas consejo

Jenifer, Amante del bricolaje

La verdad es que nunca he estudiado nada relacionado con el bricolaje, todo lo que sé lo he ido aprendiendo en mi tiempo libre. Me encanta poder renovar mi casa con mis propias manos: poner un suelo nuevo, renovar el cuarto de baño, modernizar mi cocina...¡me estoy convirtiendo en toda una profesional!Todos mis amigos y familiares quieren contar conmigo si tienen que hacer alguna actividad de bricolaje en casa, así que también estoy dispuesta a ayudarte en lo que te haga falta. ¡Espero poder resolver tus dudas!

El ecommerce líder en bricolaje, casa y jardín de Europa

  • Millones de productos

    Muchos más que en una tienda, y sin necesidad de recorrer pasillos y pasillos

  • Entrega a domicilio o en punto de recogida

    Tú eliges

  • Cientos de expertos en línea

    Como tener a muchos Macgyver pero en línea