¿Cómo elegir una hormigonera?

¿Cómo elegir una hormigonera?

Denis, Autodidacta

Ficha escrita por:

Denis, Autodidacta

17 fichas consejo

Tanto si se trata de crear un solado, preparar los cimientos de un murete o construir una cerca, la hormigonera es una herramienta indispensable para cualquier trabajo que requiera usar mortero u hormigón. Eléctricas o térmicas, remolcables o no, tienes un amplio abanico donde elegir. Aquí te ayudamos.

Características importantes

  • Eléctrica
  • Térmica
  • Volumen de la cuba
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Uso puntual

Si tienes proyectos de albañilería esporádicos, elige una hormigonera eléctrica de 120 l .

También pueden ser adecuadas hormigoneras con depósito de 60 l, dada la diferencia de precio, bien podrías invertir unos euros y tener una buena planificación en los nuevos proyectos. 

Uso frecuente

Dependiendo del volumen de trabajo, puedes  aumentar el volumen de la cuba y cambiar a 160 o 190 l. De la misma manera que con una hormigonera de 120 l, el uso debe ser en entornos donde hay electricidad, además, tienen un peso moderado.

Uso regular o intensivo 

Si eres un profesional y mezclas hormigón y mortero todo el día, 5 días a la semana, apuesta por un depósito de mayor volumen (250 l mínimo, volumen a calcular según las necesidades). Dado el peso de la hormigonera y su volumen, será más conveniente un motor de energía térmica, para ganar independencia, intenta elegirla con barra de remolque

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Remolque

Recordemos brevemente que la hormigonera sirve para mezclar los áridos (cemento, arena, grava) y agua, generando el hormigón o mortero y que consta de:

  • Un motor eléctrico o térmico;
  • una cuba basculante en rotación;
  • un volante equipado con retenes de bloqueo, que permite inclinar la cuba en diferentes posiciones de trabajo y volcarla para verter el contenido en una carretilla;
  • un chasis rígido montado sobre ruedas.

La elección de tu hormigonera dependerá directamente del volumen de hormigón que quieras preparar, del tipo de energía más adaptado a tu entorno de trabajo y de algunos otros criterios menos decisivos, piezas de metal o de plástico, ruedas macizas o hinchables, volante redondo o cuadrado, etc.

Antes de nada, hay que prestar atención a determinados datos. Algunos te hablarán de volumen de la cuba, otros de volumen de mezcla

La capacidad de mezcla de una hormigonera es de aproximadamente el 80% del volumen total de su cuba.  Por ejemplo, una cuba de 150 litros permite producir alrededor de 120 litros de hormigón, es decir, dos carretillas por tanda.

También ten en cuenta que una cuba demasiado llena no permite una buena homogeneidad de la mezcla, que una cuba insuficientemente llena puede provocar que la mezcla se pegue a las paredes y que una cuba demasiado pequeña aumentará el número de tandas y por tanto conllevará un aumento del tiempo de trabajo.

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Carretillas

El cemento habitualmente está disponible en forma de sacos de 35 kg que sirven de referencia.

Por tanto, lo práctico es calcular en función del número de sacos de cemento de 35 kg por tanda.

Las hormigoneras que tienen un volumen de mezcla de 110 litros utilizan medio saco de cemento por tanda, mientras que las que poseen un volumen de mezcla comprendido entre 140 y 180 litros, usan un saco por tanda.

Por supuesto, estas cifras deben ser adaptadas en función de la mezcla seleccionada.

Las cifras facilitadas corresponden a un hormigón de solera que incluye 350 kg de cemento para  1m3 de hormigón.

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Cemento

La hormigonera eléctrica presenta varias ventajas con respecto a la hormigonera térmica. En primer lugar, es menos cara y su mantenimiento es mínimo. No es necesario pensar en el aceite ni en la gasolina, basta con disponer de un enchufe. Su arranque es inmediato con independencia de la temperatura exterior y su peso ligero la hace más manejable.

La mayoría de las hormigoneras eléctricas son monofásicas de 220V (de 500 a 1500 W). Las más potentes, a partir de 1500 W, son trifásicas de 380 V.

Existen mini hormigoneras eléctricas fácilmente transportables, por ejemplo en el interior de un edificio de pisos o en un sótano. Sus cubas son reducidas, con volúmenes a partir de 65 litros.

Están adaptadas a pequeños trabajos de interior.

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Hormigonera eléctrica

La hormigonera térmica es imprescindible en un buen número de situaciones. Es autónoma y no necesita un enchufe o un grupo electrógeno.

Más potente (de 1 a 7 CV) y más resistente, la hormigonera térmica permite así tandas de mayor volumen. Se utiliza en grandes obras de exterior, como la construcción de una casa. Generalmente está equipada con neumáticos hinchables que la hacen remolcable por carretera, por lo que podrás prescindir de un remolque para transportarla.

Su peso, sus dimensiones, su contaminación atmosférica y sonora son mínimos en comparación con su eficacia.

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Remolque

Transmisión por piñón o por correa

La transmisión del movimiento se produce convencionalmente por medio de una corona dentada desmontable fijada a la cuba y accionada por un piñón. Una corona de acero, sobre todo si dispone de una buena protección contra las salpicaduras, es una garantía de longevidad y de resistencia.

Algunas hormigoneras transmiten el movimiento mediante una correa, un sistema menos ruidoso y que necesita menos mantenimiento (no hace falta lubricación), si bien la correa es una pieza sometida a desgaste.

Mezcladores 

Cuantos más mezcladores tenga la cuba, más homogénea será la mezcla. Las palas dobles o triples son más eficaces con un volumen de material alto que las palas simples.

Chasis 

Un chasis rígido limita el riesgo de caída de la hormigonera en terrenos inestables, como entornos muy mojados.

Volantes 

Hay volantes redondos y volantes cuadrados. ¡Tú decides!

Cuba 

Con el tiempo y a pesar de la limpieza regular con agua, las paredes y los mezcladores quedan cubiertos por residuos de cemento endurecidos. Solamente permite despegarlos golpeando con espátulas o martillos. Debe tenerse en cuenta el grosor del metal de la cuba (acero).

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Martillos

Decir hormigonera es decir carretilla.

Normalmente las carretillas tienen un volumen de entre 90 y 100 litros.

A menos que seas un as del equilibrio, solamente es posible usar entre 60 y 70 litros, por lo que hacen falta dos carretillas por tanda para una hormigonera de 150 litros. 

Lo ideal es disponer de al menos dos carretillas.

Y comprueba de todos modos que la carretilla pasa por debajo de la boca de la cuba en la posición baja, ¡nunca se sabe!

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Carretillas

Para usos domésticos como la preparación de una placa o un solado o para labores de albañilería, una hormigonera eléctrica con una cuba de volumen inferior a 150 litros te servirá a la perfección.

Si tus trabajos son verdaderamente importantes, piensa en una hormigonera térmica.

¡Y no te olvides del bocadillo y un refresco!

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Labores de albañilería
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Denis, Autodidacta, 17 fichas consejo

Denis, Autodidacta

Empecé con el mundo del bricolaje hace unos 10 años, cuando decidí comprarme una casa y tuve que reformarla. Después de cambiar el techo, rehacer los baños, la cocina, las habitaciones...construí un edificio anexo con un calentador de agua que funciona con luz solar. Después de todo,  creo que me he convertido en un buen experto en bricolaje. Estuve tanto tiempo buscando información tanto en internet como en revistas de bricolaje, que ahora me parece justo compartir todo lo aprendido con aquellos que están en mi misma situación hace unos años.

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