
Cómo elegir suelos para rodear una piscina
Ficha escrita el 15 de febrero de 2024 por:
Ester, hortelana autodidacta
Características importantes
- Consejos para elegir el suelo de la piscina
- Materiales, acabados y mantenimiento
- Suelos para rodear piscinas desmontables
Consejos para elegir el suelo que rodea la piscina
De entre toda la oferta disponible, elige tu suelo basándote en estas tres premisas:
Busca un material antideslizante y que sea seguro para transitar sobre él con los pies mojados, incluidos los charcos que se forman al salir mojado de la piscina;
el material debe ser resistente y apto para su uso en exterior: le dará el sol durante mucho tiempo, la lluvia y los productos químicos que utilizamos en el mantenimiento del agua de la piscina;
debe ser fácil de mantener y limpiar.
Existe una normativa internacional que regula la resistencia de los distintos materiales al resbalamiento. En España, se basa en el Código Técnico de la Edificación (CTE), que se va actualizando regularmente y que se puede consultar en línea.
La clase exigible a cualquier tipo de suelo que rodee una piscina es la Clase 3. Asegúrate de que el material elegido cumple la normativa DIB 51097 consultando la ficha técnica del producto.
Recuerda que puedes combinar distintos tipos de materiales para rodear tu piscina: césped natural o artificial, madera, cerámica o composite. Lo importante es que todos ellos te ofrezcan la seguridad necesaria y permitan la instalación de los canales de desagüe o iluminación para que disfrutes al máximo de tu piscina y de tu jardín.
Iluminación
Materiales para rodear tu piscina
Baldosas de gres, cerámica, barro cocido o baldosa porcelánica
Son los materiales que ofrecen más variedad de acabados, texturas, tamaños, estilos, colores y diseños. Y los que se fabrican especialmente para exterior, además de ser antideslizantes, ofrecen todo tipo de piezas especiales para poder instalarlos en escalones, rejillas de los rebosaderos de la piscina, rodapiés, etc.
Son resistentes a los químicos, a los rayos UV, a la humedad y a la lluvia, y de muy fácil limpieza y mantenimiento.
Baldosas de composite imitación piedra o madera
El composite se fabrica a partir de resinas sintéticas y por ello se le pueden dar distintos colores, acabados y diseños, todos ellos antideslizantes. Su mantenimiento es muy sencillo, es resistente a golpes, a la humedad y es una buena alternativa a la madera en zonas muy lluviosas. Se fabrican con forma de baldosa o de lama para que puedan adaptarse a todo tipo de gustos y necesidades.
Su instalación es muy simple, y no es necesario tener conocimientos de albañilería. Es resistente a la exposición solar y no se raja en bajas temperaturas, con la humedad de la piscina y de la lluvia. Se limpia fácilmente con una manguera, o bien fregando con agua y jabón neutro.
Baldosas de hormigón
Las baldosas de hormigón prefabricadas, no resbalan ni queman, y son perfectas para rodear la piscina gracias a su acabado antideslizante. La oferta de modelos, colores y tamaños es muy variada, incluyendo piezas como peldaños, rodapiés y coronaciones a juego.
Se comercializan con distintos acabados, imitando piedra, madera o barro, lo que permite una amplia gama de combinaciones con otros materiales.
Su mantenimiento es uno de los más sencillos, y se adapta sin problemas a todo tipo de condiciones meteorológicas.
Piedra natural o artificial
La piedra natural o artificial es muy resistente y la que se comercializa para rodear piscinas es rugosa y antideslizante. Puede instalarse rejuntándola con mortero o bien con una pequeña separación para que crezca el césped.
Asegúrate de que el material es anti refractario para que no se caliente bajo los rayos del sol: es muy incómodo transitar sobre la piedra caliente para acceder a la piscina.
Suelo o tarima de madera
La madera aporta belleza y calidez, además de seguridad en la zona de la piscina. La madera no se calienta tanto como otros materiales y es de fácil mantenimiento. Las maderas más utilizadas son de origen tropical, ya que resisten mejor las condiciones de elevada humedad que se darán alrededor de tu piscina.
Podrás elegir entre un buen número de colores y acabados, con tablas y baldosas más o menos rugosas, estriadas o lisas pero igualmente anti-resbalones. Su instalación debe prever una cierta inclinación hacia los desagües así como una separación mínima entre tablas o baldosas que permita dilataciones, evitando tropezones.
Este tipo de maderas requiere un mantenimiento regular con productos especialmente diseñados para maderas en exterior: el aceite de linaza o el lasur a poro abierto impregnan los poros de la madera, protegiéndola de los rayos UV e hidratándola para evitar que se resquebraje por acción del sol.
Es recomendable realizar esta tarea de mantenimiento en primavera y en otoño, antes de la temporada de baños y al finalizar esta, para que la madera resista sin problemas las lluvias otoñales y el frío del invierno.
Césped natural o artificial
Si el espacio alrededor de la piscina lo permite, el césped es uno de los materiales más agradables de pisar y sobre el que extender una toalla. Es necesario elegir una variedad resistente pero que sea suave a la vez incluso cuando está acabado de segar, ya que va a ser pisada con los pies descalzos y húmedos.
Te recomendamos optar por la poa pratensis, el raygrass, o una mezcla de semillas de césped que incluya estas dos variedades. Su siembra es sencilla, igual que la de otras variedades de césped, aunque es preciso que la zona cuente con un buen drenaje. Además del agua de riego, va a recibir salpicaduras provocadas por los chapuzones.
Es interesante que el cortacésped que se utilice, cuente con la opción de recogida de restos de siega: de lo contrario, los recortes de hierba pueden pegarse a los pies y acabar dentro de la piscina.
Si te preocupa el mantenimiento del césped natural o no es posible la instalación del sistema de aspersores o drenaje, el césped artificial puede ser una buena opción. Elige un modelo de brizna larga para que sea lo más suave posible y evita los más sencillos, que pueden resultar rasposos y desagradables para las plantas de los pies. Asegúrate de que la base está microperforada para asegurar un buen drenaje del agua.
Césped artificial
Suelos para rodear piscinas hinchables o desmontables
No nos olvidamos de todos aquellos que durante el verano utilizan una piscina hinchable o desmontable que se guarda al finalizar la temporada, y que buscan seguridad para evitar desagradables resbalones. Las opciones más fáciles de instalar y quitar son:
Césped artificial
El césped artificial se instala igual que una alfombra y puede enrollarse y guardarse al finalizar la temporada. Asegúrate de elegir un modelo de césped que cuente con perforaciones en la base para que el agua de las salpicaduras pueda drenar sin problemas.
Losetas desmontables con sistema click
Las losetas de madera o composite se instalan muy fácilmente gracias a su sistema de fijación por click, que las sujeta unas a otras. Su altura sobre el suelo permite que el agua pase por debajo hacia la zona de desagüe y evitan la formación de charcos que pueden provocar incidentes sobre distintos tipos de pavimentos. Al finalizar la temporada, se desmontan y se guardan hasta el verano siguiente.
Estos materiales son complementarios al uso de una manta o suelo especial para piscina, un tapiz más o menos grueso sobre el que se instalan todo tipo de piscinas desmontables. Su utilidad no es otra que la de aislar la base de la misma para evitar pinchazos provocados por piedras, ramas o desniveles del terreno o el pavimento.
Manta o suelo especial para piscina
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Ficha escrita por:
Ester, hortelana autodidacta
Autora de PicaronaBlog. Hortelana autodidacta, imparto talleres de huerto urbano, colaboro en medios especializados y en 2014 publiqué mi primer manual de iniciación: Hortelanos de ciudad.