Roundup: el herbicida del glifosato

Roundup: el herbicida del glifosato

Juan Mari, jardinero apasionado, Asturias

Ficha escrita por:

Juan Mari, jardinero apasionado, Asturias

107 fichas consejo

El Roundup, es un herbicida que fabrica una agroquímica americana desde 1974. Es el herbicida de referencia en el mercado, destronando al resto de productos. La patente de su materia activa, el glifosato, pasó a ser de dominio público en el año 2000, lo que fue tan polémico que incluso se planteó prohibir su uso.

Características importantes

  • Composición del herbicida
  • Comercialización y uso global
  • Asociación con los transgénicos (OGM)
  • Peligrosidad para el hombre y el medio ambiente
Ver abonos y fertilizantes para plantas

Roundup es el nombre comercial de un herbicida fabricado por la empresa estadounidense Monsanto que se lanzó al mercado en 1974.

Es un herbicida no selectivo y de acción sistémica, que se supone destruye todo tipo de malas hierbas. Esto significa que en cuanto se rocía sobre las hojas de las plantas entra en la savia que lo transporta a todas las partes de la misma, aunque no se hayan mojado con el producto.

Su sustancia activa es el glifosato, del que se ha hablado largo y tendido. Para conseguir que entre en la planta, se añade un tensioactivo o surfactante que permite que el herbicida se adhiera mejor a las hojas. Así pues, el producto llega hasta todos los puntos de crecimiento de la planta, que suelen ser los tallos, las hojas o las raíces.

El glifosato bloquea la síntesis de determinados aminoácidos, provocando la muerte de la planta. Desde 2017, la marca Roundup ofrece herbicidas que se basan en ácido pelargónico, que quema las malas hierbas por contacto.

El glifosato fue inventado por un químico suizo en 1950, pero sus propiedades herbicidas no se conocieron hasta 20 años más tarde.  

Al principio, el Roundup empezó a comercializarse en Malasia para los cultivos de árbol del caucho y, después, en Inglaterra para los cultivos de trigo. En Estados Unidos se utilizó inicialmente para desherbar zonas no agrícolas para empezar a cultivar en ellas más tarde.

Desde entonces el Roundup tuvo un éxito astronómico. Producido en enormes cantidades, efectivo y a un precio relativamente económico, pocas hierbas se le resisten.

Este producto novedoso se presentaba como la solución medioambiental perfecta para la época. Se aseguraba que el producto se descomponía en elementos naturales (dióxido de carbono, ácido fosfórico y amoníaco) y que era totalmente seguro tanto para el hombre, como para la fauna y la flora. 

Desde un punto de vista medioambiental, el herbicida Roundup era el producto más seguro en toda la historia de los herbicidas, llegando rápidamente a significar el 30% del porcentaje de ventas de Monsanto.

Su facilidad de uso y su amplio espectro le convirtió en el producto herbicida más utilizado en el mundo, incluso a gran escala

Así, en el "Plan Colombia" (una colaboración con los Estados Unidos para destruir los campos de coca y luchar contra la drogas), el herbicida llegó a pulverizarse desde un avión, lo que supuso la destrucción de grandes áreas de selva amazónica. En 2015, Colombia revocó su decisión y prohibió el uso de productos con glifosato en su territorio.

Los europeos somos los campeones en consumo de productos fitosanitarios, del que los herbicidas suponen la mitad. Después de Francia, España es el país de Europa donde más herbicidas se consumen. Se calcula que en un año se utilizan 15.200 kilogramos

Pero este herbicida vive sus últimos momentos de gloria: como todos los productos fitosanitarios producidos a partir de la síntesis química, se acabará prohibiendo su uso a nivel particular como ya ocurre en otros países europeos.

A partir de 1996, Monsanto desarrolló los cultivos Roundup Ready (RR). Se trata de plantas como el maíz, la colza o la soja en las que se introdujo un gen resistente a los herbicidas, de manera que se pudiera desherbar con glifosato sin eliminar también el cultivo.

El grupo Monsanto (que fabrica el Roundup), comercializa también las semillas de estas variedades genéticamente modificadas a través de un contrato de venta vinculado (Monsanto proporciona la semilla, y el Roundup). Así se ha convertido en el 2º productor de semillas del mundo.

En los Estados Unidos, el 65% del algodón y el 10% del maíz cultivados contienen el gen Roundup Ready, y los cultivos transgénicos han provocado que los agricultores estadounidenses consuman aún más herbicidas. Este tipo de venta cruzada o vinculada no está permitida en otros países.

Los cultivos Roundup Ready contienen más residuos de herbicida que sus homólogos no transgénicos (no-OGM)

Por este motivo, las autoridades de algunos países han aumentado el umbral de cantidad legal autorizada de residuos (también llamada LMR, o límite máximo de residuos). La LMR marca un umbral que si se supera, impide la comercialización de un producto.

En la Unión Europea, la tasa residual máxima de glifosato autorizada en soja se elevó hasta 200 veces más, pasando de 0,1 miligramos por kg a 20 mg/kg en 1997, después de que se autorizara la comercialización de soja Roundup Ready, modificada genéticamente.

En el caso de las lentejas, la LMR ha pasado de 0,1 mg/kg a 10 mg/kg en 2012, a pesar de que la norma internacional recomienda un máximo de 5 mg/kg.

Además, la normativa europea especifica que es posible solicitar una excepción en las importaciones «para poder satisfacer las necesidades del comercio internacional».

La materia activa del Roundup es el glifosato, y después de la publicación de numerosos estudios, se duda de que sea totalmente inocuo. Pero también existen aditivos cuya acción sobre la salud y el medio ambiente no se conocen aún, pudiendo formar un «cóctel» peligroso.

Otros países de nuestro entorno han retirado la autorización para comercializar fitosanitarios con glifosato. Desgraciadamente, a día de hoy siguen contando con autorización para su comercialización en España, tal y como puede verse en la web del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

A pesar de que Monsanto afirma lo contrario y ha sido condenado varias veces (incluyendo publicidad engañosa en el Roundup), la toxicidad de este producto aún se cuestiona y desde 2015, las ventas de herbicidas fabricados por Monsanto han ido a la baja.

El purín de ortiga, la azada, los desherbadores o quemadores térmicos o el agua hirviendo son algunas de las numerosas alternativas a las que podemos recurrir para eliminar malas hierbas de una manera respetuosa con el medio ambiente.

Para descubrir cómo desherbar de forma natural y sin productos químicos, consulta nuestra guía completa sobre los herbicidas naturales.

Ver abonos y fertilizantes para plantas

Ficha escrita por:

Juan Mari, jardinero apasionado, Asturias, 107 fichas consejo

Juan Mari, jardinero apasionado, Asturias

De niño ya trabajaba en el jardín familiar. Quizás ahí nació mi interés por las plantas y la jardinería. Así que nada más lógico para mí que estudiar biología vegetal y agronomía.   Posteriormente, y accediendo a la solicitud de varios editores, escribí, a lo largo de 25 años, numeroso libros relacionados con las plantas, los champiñones (un tema que me preocupa), al principio básicamente guías identificativas, pero posteriormente me fui adentrando en la jardinería, retomando, de este modo la pasión de mi infancia.   Además de eso, he colaborado regularmente con varias revistas especializadas en jardinería y naturaleza. Como no hay jardinero sin jardín, cultivo desde hace 30 años el mío propio en un pequeño rincón de Asturias, poniendo en práctica los métodos de cultivo sobre los cuales os aconsejo.

El ecommerce líder en bricolaje, casa y jardín de Europa

  • Millones de productos

    Muchos más que en una tienda, y sin necesidad de recorrer pasillos y pasillos

  • Entrega a domicilio o en punto de recogida

    Tú eliges

  • Cientos de expertos en línea

    Como tener a muchos Macgyver pero en línea