El sobrepresor es una bomba que permite aumentar la presión del agua de la red y/o mantenerla constante independientemente de las variaciones en el consumo. La auto-cebado facilita su uso. Este dispositivo puede estar equipado o no con un tanque de vejiga.
En uso doméstico, el sobrepresor constituye una excelente alternativa para remediar los problemas de baja presión durante altas demandas. Es el caso cuando la ducha y la lavadora se utilizan al mismo tiempo. Gracias a un interruptor manométrico integrado, la bomba arranca y se detiene automáticamente tan pronto como la presión del agua aumenta o disminuye.
Es posible elegir entre tres modelos. El sobrepresor individual sirve para aumentar la presión del agua. Se puede acoplar con:
- una bomba sumergida;
- una bomba de superficie.
Es posible conectar este dispositivo a la instalación sanitaria, justo después del contador de agua. Generalmente se asocia con una bomba para optimizar su rendimiento.
Como su nombre indica, la bomba sobrepresora reúne un sobrepresor y una bomba. Funciona de manera permanente una vez que se abre el grifo, aumentando así el consumo energético. Para un uso intensivo, conviene instalar un grupo hidróforo, también llamado grupo sobrepresor.
El grupo de sobrepresión incluye:
- un sobrepresor;
- un tanque de vejiga;
- una bomba de superficie.
Este equipo es independiente. Permite de hecho acarrear agua de un pozo o de una reserva hacia una vivienda. También se usa para el riego automático del jardín. El tanque de vejiga (balón o deposito) tiene una capacidad variable. Gracias a la reserva de agua bajo presión, la bomba sobrepresora es menos solicitada, ya que se detiene automáticamente tan pronto como el depósito está lleno. Así, el arranque es menos frecuente si la capacidad del tanque de vejiga es importante. Sin embargo, el nivel sonoro aumentará en consecuencia.
Por otro lado, la elección de un grupo hidróforo depende de los tres siguientes criterios:
- el caudal;
- la presión;
- la altura de descarga.
También hay que considerar la calidad de las aguas bombeadas. La granulometría (menos de 5 mm hasta 20 mm o más) depende del punto de captación, ya sea agua de red, de un pozo o de un río.
Finalmente, conviene instalar un sistema de filtración de agua y privilegiar una vejiga de uso sanitario para el agua potable.