
¿Cómo lacar puertas?
Ficha escrita el 15 de febrero de 2024 por:
Beatriz, fan del bricolaje
Características importantes
- Desmontar la puerta o dejarla colocada
- Preparar la superficie de la puerta
- Aplicar la pintura
- Acabados y limpieza del sitio
Qué significa lacar una puerta
Lacar las puertas de la vivienda en blanco o en color, es una manera económica de renovar la decoración. Lacar consiste en aplicar una laca, o esmalte para lacar, en varias capas sucesivas, para conseguir un acabado muy liso y suave, como el de un mueble nuevo. La técnica de lacado tiene su origen en oriente, y consistía en aplicar múltiples capas de pintura, lijando perfectamente entre capa y capa, consiguiendo un acabado brillante, liso como el espejo y muy resistente.
Hoy día para conseguir un acabado lacado se emplea pintura esmalte. Cuanta mayor calidad tenga la pintura, más fácil es conseguir el acabado lacado.
Pasos para la realización
Desmontar la puerta o pintarla montada.
Preparar la superficie de la puerta antes de pintar.
Aplicar la pintura sobre la puerta.
Montar la puerta y limpiar.
Conocimientos necesarios
Para lacar una puerta no necesitas habilidades especiales. Utilizar un rodillo, elegir una pintura y color deseado, retirar o cambiar el picaporte o manilla de la puerta. Si eres un manitas, utilizar una pistola de pintura y una lijadora eléctrica de mano, hará más rápida la tarea.
Tiempo de realización
1 hora para puertas en buen estado, sin contar con el tiempo de secado, 1 día incluyendo el tiempo de secado. Si la puerta es antigua o está deteriorada, el proceso para repararla puede alargar el tiempo necesario.
Número de personas
1 persona para pintar la puerta, 2 personas para desmontar la puerta.
Herramientas y materiales necesarios
Pintura para lacar;
imprimación;
brocha de recortar;
rodillo de espuma o flocado para lacar;
plástico de protección;
cinta de carrocero;
masilla reparadora para madera (opcional);
pistola de pintar (opcional);
lijadora eléctrica (opcional);
guantes.
Cinta de carrocero
Hemos seleccionado para ti el siguiente vídeo
1. Desmontar la puerta o pintarla montada
Opción 1: Retirar la puerta
Si la puerta es pesada, es recomendable contar con ayuda de una persona para hacer esta tarea: hacer palanca, levantar la puerta para sacarla de sus goznes, y retirarla sin hacerte daño.
Una vez que hayas retirado la puerta, colócala sobre dos caballetes, o sobre una mesa previamente protegida con una lona o cartón, para evitar que se raye la puerta o el mueble.
Los marcos o jambas se pintan sin desmontarlos. Protege la pared con papel protector autoadhesivo y cinta de carrocero.
Opción 2: Lacar una puerta sin desmontarla
Abre la puerta de 45º a 90º y pon un plástico o cartón de protección bajo de la puerta.
Protege con papel protector y cinta de carrocero las paredes alrededor.
Lona
2. Preparar la superficie de la puerta antes de lacarla
Tanto si la puerta es de madera, prepintada, composite o maciza, la preparación de su superficie es indispensable, y varía en función del tipo y estado en el que se encuentre.
Retira los picaportes para lograr un mejor acabado. Asegúrate de protegerlos una vez que los hayas desmontado.
Preparar una puerta en mal estado
Una clave para un buen lacado, es asegurar un soporte liso antes de lacar. Si la puerta está barnizada o pintada, tienes varias opciones:
Eliminar la pintura o barniz si está muy deteriorada o levantada. aplicando un gel decapante o pistola de aire caliente, retirando los restos con una espátula o rasqueta;
realizar un lijado intenso a mano, o con lijadora eléctrica, para retirar la pintura. Según el estado de la superficie, comienza pasando una lija de grano grueso y, posteriormente, una de grano medio, comprobando que no quedan restos de pintura, dejando bien lijada la superficie y perfectamente lisa.
Si tu puerta o el marco presentan grietas o rayaduras, aplica una masilla de relleno para taparlos. Deja secar según las instrucciones del fabricante, y lija la superficie a continuación.
En todos los casos, realiza posteriormente un lijado con grano fino, para dejar la superficie perfectamente lisa. Pasa suavemente los dedos y verifica que no haya irregularidades.
Preparar una puerta nueva o en buen estado
Si la superficie es nueva o está en buen estado con la pintura bien adherida, bastará con lijarla suavemente y limpiarla de restos de polvo, suciedad o grasa.
Aplicar imprimación
Aplicar una imprimación con una brocha o rodillo, garantiza un buen agarre y acabado posterior. Emplea una imprimación específica para maderas, sobre maderas en bruto, o una imprimación universal para todo tipo de superficies.
Las puertas prepintadas, que son comunes en viviendas de nueva construcción, presentan la ventaja al combinar aislamiento y ligereza. Solo tienes que limpiar bien la puerta y aplicar la pintura directamente.
3. Aplicar la pintura esmalte sobre la puerta
Primero, selecciona una pintura de esmalte para lacar del color a tu gusto. Un acabado satinado es el más recomendable para una puerta, sin embargo, si lo prefieres, opta por un acabado brillante o mate (sin brillo);
Elige qué sistema prefieres para pintar
Con pistola de pintor
El lacado con pistola es el que proporciona mejores resultados. Pulveriza la pintura de manera uniforme, aunque si no tienes experiencia, requiere que hagas alguna prueba antes, para que tomes el pulso a la apertura adecuada de boquilla, la distancia y velocidad de aplicado.
Con rodillo flocado o de velour para lacar
Te permite extender capas uniformes a modo de espejo, sin burbujas. Calibra cuánto debes cargar el rodillo de pintura y la presión óptima al aplicarlo.
Con brocha o paletina de pelo sintético
Adecuada para emplear en las zonas más complicadas: molduras, ángulos, esquinas, zona de los tiradores, y marco de la puerta.
Empieza a pintar por la parte posterior de la puerta, te dará más práctica para pintar a continuación la parte delantera más visible. Si no has descolgado la puerta, empieza a pintar de arriba hacia abajo. No estires demasiado la pintura y deja que se seque según indica el fabricante. Una vez seca, lija de nuevo con una lija fina, retira el polvillo con un paño que no suelte pelusa y aplica una segunda capa. Para un acabado lacado super liso, es imprescindible lijar suavemente entre capa y capa, dejando la superficie lisa y sedosa.
4. Montar la puerta lacada y limpiar
Retira la cinta de carrocero, el papel protector, y deja que seque la pintura por completo. Vuelve a colocar la puerta ayudándote de las cuñas de soporte y, finalmente, coloca el tirador o pomo.
Limpia a fondo todas las herramientas, y deposita los residuos en el punto limpio.
Recuerda cambiar los rodapiés de color, si fuera necesario, para coordinarlos con el color de las puertas, y ¡disfruta del cambio!
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Ficha escrita por:
Beatriz, fan del bricolaje
Mi vida ha estado siempre rodeada de manitas y bricolaje, he crecido con mi padre reparando y utilizando todo tipo de herramientas, para madera, hierro, electricidad… Supongo que algo influyó para dedicarme profesionalmente ¡durante más de 17 años! al mundo del bricolaje. Me fascina y me divierte descubrir nuevos usos y estar al tanto de lo último. Es apasionante poder compartirlo, dar a conocer a otros este mundo y ayudarles a practicar el bricolaje con más facilidad.