
¿Cómo elegir una hamaca colgante?
Ficha escrita el 15 de febrero de 2024 por:
Silvia, periodista y escritora sobre bricolaje y decoración
Características importantes
- Los materiales
- Las dimensiones
- Los modelos
- Mantenimiento y accesorios
Elige tu hamaca en función de su uso
¿Quieres una hamaca colgante fácil de usar y mantener?. Elige una hamaca fabricada con lona o tela lavable en lavadora, y en la que también podrás acurrucarte para protegerte del viento y del frío.
¿Busca una hamaca decorativa? La hamaca en que los extremos están soportados por una barra separadora de madera, (también llamada estilo Norteamericano o Mediterraneo), que impiden que la tela se doble, es la opción adecuada para ti, aunque sea un poco inestable.
¿Vives en una región calurosa y/o quieres una hamaca tradicional y transpirable ? Opta por la hamaca de red, hecha de cuerda de algodón o nylon, grueso o fino, menos decorativa, pero amoldable al cuerpo y mucho más cómoda de lo que imaginas.
¿Un poco mochilero ? La hamaca de viaje, fabricada con tejido ligero de paracaídas y fácil de guardar en un bolsillo, te seguirá a todas partes.
¿Prefiere sentarse? La hamaca silla, que puede envolverte como un capullo, está hecha para ti.
También hay hamacas individuales o dobles (para 2 personas). Pero comprueba siempre la tolerancia de carga antes de instalarte. Cuanto más grande seas, más ancha deberá ser la hamaca.
Tradicionalmente, la hamaca se sujeta a dos troncos de árbol con cuerdas anudadas. Si no tienes la suerte de tener un jardín con árboles, puedes poner ganchos en una pared, suficientemente sólida, y ponerla y quitarla cuando quieras.
Como alternativa, existen estructuras autoportantes que te permiten instalarla donde quieras, en el balcón o en la terraza.
Materiales de la hamaca
La hamaca puede estar hecha de diferentes cuerdas o telas, lo que la hace resistente y fácil de mantener.
Hamaca de algodón
El algodón es el tejido más utilizado para fabricar hamacas de red. Algunos algodones son incluso de cultivo ecológico. Suave al tacto, transpirable y absorbente, la hamaca de algodón es también muy duradera. Está disponible en muchos colores y es fácil de mantener. Pero las hamacas de algodón también son propensas al moho y tardan mucho en secarse. También puede decolorarse con el tiempo, si no se ha tratado para resistir la luz ultravioleta.
Hamaca de nylon
El nylon es el tejido de las hamacas de viaje, el famoso tejido de paracaídas, pero también se utiliza para fabricar algunas hamacas de red. Este tejido sintético es suave, ligero y muy fino , por lo que la hamaca de nylon ocupa poco espacio cuando se guarda. No obstante, es duradero, suave al tacto y transpirable. Su baja absorbencia permite que se seque muy rápidamente.
Hamaca de poliéster
El poliéster es otro textil sintético. Es adaptable, impermeable, resistente al moho y a los rayos UV. La hamaca de lona de poliéster es ideal si quieres dejarla colgada en el exterior todo el verano.
Algunas fundas de hamaca combinan algodón y poliéster para aunar las ventajas de ambos materiales.
Tamaños y capacidad de peso de las hamacas
Una amplia gama de tamaños
En el caso de las hamacas individuales, los tamaños varían por término medio entre 100 y 140 cm de ancho. En las hamacas dobles, esta anchura puede llegar a 190 cm. Un tamaño ideal si sois dos personas, pero también si mides más de 1,85 m, ya que tienes que tumbarte en diagonal. También hay hamacas familiares con dimensiones XXL.
En el caso de una hamaca silla, la longitud de la tela varía de 100 a más de 160 cm. Mientras que las hamacas más pequeñas sólo permiten sentarse con los pies colgando, a partir de 140 cm las sillas hamaca ofrecen un mejor apoyo para la espalda y la cabeza, mientras que a partir de 160 cm puedes incluso acurrucarte en ellas.
Carga tolerada
Dependiendo de su tamaño y material, la hamaca puede soportar un peso que oscila entre 80 y 250 kg en el caso de las hamacas familiares. Ten en cuenta que se trata de un peso estático, no del peso que tendrá la hamaca si te tiras en ella.
Hamaca
Sujeción de la hamaca
Suspendida o independiente, todo depende de las opciones de montaje de que disponga.
La hamaca clásica se fija entre dos árboles, siempre a la misma altura por ambos lados. La hamaca silla puede colgarse de una rama, bajo una pérgola con anclajes y mosquetones, o de una viga, incluso en interiores.
Si no tienes un punto del que colgar, también hay estructuras autoportantes de madera o metal.
Mantenimiento de la hamaca
La mayoría de las hamacas, a excepción de las hamacas de barra, pueden lavarse a máquina a un máximo de 30 °C o en frío, según el tipo de tejido. Si no, tendrás que lavarla a mano con un detergente suave. A continuación, cuélgala en el exterior para que se seque de forma natural y sin arrugas.
También se recomienda guardar la hamaca en un lugar seco por la noche y durante el invierno.
Accesorios para hamacas
Mosquitera
Si la hamaca es en sí misma una protección contra los insectos rastreros, puede reforzarse con una mosquitera (impregnada o no con una solución repelente) para protegerse de mosquitos, arañas, etc.
Hamaca con toldo impermeable
Adopta la forma de una lona impermeable que cuelga sobre la hamaca, formando un techo refugio, para protegerla de la intemperie.
Ganchos colgadores
La hamaca se puede sujetar a un tronco con cinchas, cuerdas de nylon, o cadenas, con ayuda de ganchos metálicos que aseguren que soportan el peso.
Comprueba siempre que el gancho o mosquetón sea de acero inoxidable para resistir a la intemperie, y verifica la carga máxima que soporta.
Soporte para hamaca
Una estructura autónoma para sujetar la hamaca, aporta versatilidad para usarla en exterior o interior, y ser un elemento decorativo en sí mismo.
Ganchos metálicos
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Ficha escrita por:
Silvia, periodista y escritora sobre bricolaje y decoración
Después de trabajar varios años en cadenas de televisión de primer orden, escogí dejar hablar a mi pluma y orientarme hacia la redacción y la edición.Soy tan apasionada de la decoración y del bricolaje, como de la historia y de la ciencia. Ecléctica tanto en mis gustos como en mis textos, escribo desde hace más de 25 años sobre esas temáticas. En mi activo se cuentan obras didácticas, novelas y noticias, así como numerosísimos artículos de bricolaje y decoración. En ellos cuento consejos y trucos experimentados en mi vieja casa, renovada poco a poco.