Al igual que los conductos de salida de humos, el kit de chimenea es indispensable para la evacuación de los humos emitidos por los aparatos de calefacción de pellets, de aceite o de leña. Tanto si se trata de un kit con terminal como para estufas de pellets, antes de tomar una decisión es importante consultar las normas pertinentes y las características de la instalación.
Los conductos de extracción de humos son un componente esencial de los aparatos de calefacción, ya que ventilan el humo que producen las estufas de aceite o leña. He aquí varios datos importantes sobre los tubos o conductos que constituyen el kit de fumistería:
- Pueden estar aislados o no;
- se pueden colocar en el exterior, en la fachada o vistos;
- los conductos de extracción de humos pueden ser flexibles o rígidos y se diferencian según el calentador utilizado.
En cuanto a las conexiones de los tubos de extracción que se incluyen en los kits de fumistería, estas varían según el tamaño de la salida del calentador:
- codos: se distinguen por el ángulo que forman, estos modelos pueden ser de 45°, 60° o 90°;
- las conexiones en T permiten conectar tres conductos;
- las juntas permiten conectar dos tuberías de a macho a macho; de hembra a hembra y de macho a hembra;
- las juntas tampón sirven para condenar la salida de un tubo macho;
- las juntas anticreosota sirven para reducir el riesgo de descamación;
- los aros con bridas son juntas terminales que encajan alrededor del conducto.
El tubo de chimenea consta de:
- Un tubo rígido o flexible;
- abrazaderas de fijación;
- bridas de sujeción en el caso del tubo rígido;
- un sombrerete protector de lluvia;
- una placa de estanqueidad;
- un racor bajo con abrazadera de garras.
Sinónimo de funcionalidad, el kit de fumistería debe ser seleccionado cuidadosamente para que se adapte perfectamente al sistema de calefacción existente.