
Guía para averías del termo eléctrico
Ficha escrita el 14 de febrero de 2024 por:
Sebastián, Manitas autodidacta
Características importantes
- Cambiar el termostato
- Cambiar el grupo de seguridad
- Descalcificar el depósito del calentador
Cómo diagnosticar una avería en un termo eléctrico
La primera evidencia de una avería en el termo es el agua fría.
Para ir al grano, un termo es un gran depósito que contiene los siguientes elementos:
Una resistencia eléctrica cuya función es calentar el agua;
un termostato que permite controlar la temperatura mediante el pilotaje de la resistencia;
un ánodo que es un dispositivo anticorrosión.
En el exterior, para recibir y distribuir el agua, el termo se compone de:
Un grupo de seguridad, órgano de seguridad por definición que tiene varias funciones, incluido el control de la presión interna del depósito (máximo 7 bar);
un sifón conectado al conducto de evacuación, esencial para evacuar el agua;
Un reductor de presión, necesario si la presión es superior a 3 bares. Evita la sobrepresión;
Un vaso de expansión, para no perder el 3% de agua diariamente;
Un control termostático, para controlar la temperatura del agua caliente (recomendada de 55 a 60 ° C);
Conectores dieléctricos a la entrada y/o salida del agua fría y caliente para proporcionar también una protección contra la corrosión.
Algunos de estos elementos son obligatorios y otros son necesarios para conseguir un uso óptimo. Cuando el agua de la ducha sale fría, a menudo se trata de un problema de origen eléctrico.
Detección de una avería en un termo
Después de constatar que el agua sale fría, es mejor ir descartando y comenzar por la avería más sencilla.
Comprueba tu contrato de la luz. Puede ser que varios aparatos como la lavadora, el lavaplatos y el termo estén funcionando al mismo tiempo y no tengas contratada suficiente potencia. Si este es el caso, deberías plantearte utilizar los aparatos en distintos horarios o, si no fuera posible, aumentarla potencia contratada. De lo contrario, debes ir al cuadro eléctrico y comprobar la posición del automático: la palanca de accionamiento debe estar levantada. Si está bajada, levántala y comprueba si permanece en esta posición. Si la palanca no se mantiene en la posición de encendido, tu termo eléctrico puede haber sufrido un cortocircuito. Puede que:
Tu instalación eléctrica esté defectuosa: dos cables hacen contacto, etc.;
el depósito se haya perforado y el agua haya mojado los cables;
un elemento eléctrico ha sufrido un cortocircuito: la resistencia o el termostato.
Detectar una avería en 5 pasos
Antes de actuar sobre el termo, corta la corriente y comprueba con un multímetro (en modo voltímetro) los bornes del depósito para asegurarte de que ya no tiene corriente.
Retira la tapa del termo eléctrico para acceder al termostato y la resistencia.
Comprueba la que los cables están correctamente conectados y que no se han visto afectados por una fuga de agua.
Si no encuentras ninguna fuga, desmonta y prueba el termostato: simula un aumento de temperatura calentando la sonda y observa la reacción del termostato.
Si el termostato funciona, desmonta y prueba la resistencia. Si se trata de una resistencia sumergida, debes vaciar el termo para acceder a ella; si es una resistencia envainada de esteatita, podrás acceder a ella sin necesidad de vaciarlo. Esta prueba debe llevarse a cabo de manera segura y si tienes que proceder a un vaciado, aprovecha para descalcificar tu termo.
Recomendación
Esto es obviamente un consejo y cualquier actuación sobre un dispositivo eléctrico debe ser realizada por un profesional habilitado.
Resistencia sumergida
Cómo cambiar el termostato de un termo
Por supuesto, debes comenzar probando el termostato porque un problema de agua fría en un termo puede tener varios orígenes: una resistencia eléctrica defectuosa, un problema de suministro de energía, etc.
Corta la corriente en el cuadro eléctrico.
Identifica y desconecta los cables eléctricos del termostato antes de quitarlo.
Antes de instalar el nuevo termostato, configura la temperatura girando el mando hasta la temperatura deseada: la temperatura recomendada es de 60 ° C.
Vuelve a conectar el termostato después de colocarlo en su lugar.
Vuelve a colocar la tapa y conecta de nuevo la corriente.
Termostato
Cómo cambiar el grupo de seguridad de un termo
Antes de sustituirlo si el agua se sale continuamente, elige bien un grupo de seguridad de acuerdo con tu instalación y la calidad del agua de la red. Su función es limitar la presión dentro del termo: el agua calentada se dilata y necesita más espacio, el grupo de seguridad permite la evacuación del exceso de agua y mantiene una presión inferior a 7 bares. (B).
Cambiar el grupo de seguridad sin vaciar el depósito
Se puede a priori vaciar el depósito, algo que no es obligatorio si lo haces con una cierta estrategia.
Comienza apaga el termo el día anterior para evitar quemarte: el agua estará fría puesto que no se habrá calentado. A continuación, tras haber cortado la llave de paso general y la alimentación del agua en el grupo, coloca un cubo debajo del grupo de seguridad y prepara una bayeta y un corcho o un tapón cónico.
Coloca el cubo grupo de seguridad y desmóntalo; protege la pared por si acaso y asegúrate de abrir un grifo del agua caliente antes de desmontarlo para acabar con la presión que pudiera quedar en el circuito.
Inserta el tapón en el orificio del depósito y retira los restos de estopa y luego limpia las roscas. Desecha el grupo que acabas de quitar. A continuación, vuelve a sellar la junta con estopa (si no dispones de ella podrías utilizar teflón), retira el tapón y enrosca el nuevo grupo de seguridad. Conéctalo al reductor de presión (aprovecha para cambiar las juntas), la evacuación, el depósito y enrosca todo.
Luego abre la llave en el grupo de seguridad, la llave de paso general y, además, un grifo de agua caliente para purgar el aire. ¡Vuelve a encender y espera un poco antes de obtener agua caliente!
Grupo de seguridad
Cómo descalcificar un termo eléctrico
Por qué descalcificar un termo eléctrico
A esta pregunta, nos dan ganas de responder simplemente "para descalcificarlo", pero no es solo por esto. Retirar la acumulación cal del depósito, eliminarla de la resistencia y comprobar el buen estado del ánodo pueden prolongar la vida no solo de la resistencia, sino también del termo. En cuanto a la pregunta: "¿Por qué un depósito de agua caliente se calcifica? »; la respuesta está en la calidad del agua de la red (si es más o menos dura, es decir, caliza) y porque el agua, al ser calentada, libera sedimentos (y cuanto más se calienta, más libera).
La descalcificación, es en sí misma una tarea de mantenimiento del termo eléctrico. Como se debe vaciar previamente el depósito de agua caliente, haz que toda la familia pase por la ducha cortando antes la alimentación de electricidad y la entrada de agua del depósito; ¡así ya quedará poca agua que vaciar!
Descalcificar un depósito en 10 pasos
Corta la corriente.
Retira la cubierta del depósito.
Desmonta el termostato y los cables.
Desatornilla o desenrosca y quita la placa donde se encuentran el ánodo y la resistencia.
No tiene sentido cambiar una resistencia que funciona, descalcifícala con un producto antical no demasiado corrosivo para no dañar el metal. Se puede limpiar también con un cepillo metálico. Si tu depósito tiene un ánodo y está corroído, cámbialo; si no toda la operación sería inútil. No todos los ánodos sirven para tu termo. Asegurate de elegir el ánodo adecuado comprobando las instrucciones del aparato.
Retira la acumulación de cal de dentro del depósito y sustituye la junta si está desgastada.
Vuelve a colocar la placa con el ánodo y la resistencia y atorníllala.
Vuelve a colocar en su sitio el termostato y conéctalo. ¡No te olvides del cable de tierra!
Vuelve a montar la tapa del termo.
Abre la general y conecta el aparato a la corriente.
Sin embargo, si el conjunto del ánodo y la resistencia se encuentra en muy mal estado, aprovecha la oportunidad para sustituirlos por un kit nuevo. Y si la resistencia del termo está defectuosa, sustitúyela con el mismo método.
ánodo
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Ficha escrita por:
Sebastián, Manitas autodidacta
Mi lema es: aprender es mejor que pedir. Y...¿cuál es la recompensa final? Pues, una cerveza bien fresquita. La curiosidad por las cosas me ha hecho pasar muchas horas haciendo bricolaje, arreglando cosas por casa, construyendo muebles...espero poder ayudaros después de todo lo aprendido.