Los roedores como los conejillos de indias, los hamsters, los jerbos o las chinchillas tienen necesidades nutricionales específicas. Ya sean granívoros o herbívoros, estos requieren un aporte especial de minerales, oligoelementos y vegetales. Además, estos animales tienen una necesidad vital de roer objetos duros.
Por definición, un roedor es un mamífero con incisivos en continuo crecimiento y se caracterizan por su naturaleza cortante. La familia de los roedores incluye el coipo, el castor, el jerbo, la marmota, el hámster y el conejillo de indias. Aunque están clasificados dentro de la misma categoría, cada especie tiene su propia dieta. Por lo tanto, hay tres fuentes de alimentación específicas para los roedores.
1. La dieta exclusivamente vegetariana es, por ejemplo, la de los conejos y chinchillas. Este tipo de dieta se basa en el consumo de plantas verdes. El nivel de celulosa en sus alimentos es el elemento esencial de este tipo de dieta. Sin este tipo de nutrientes, el animal podría sufrir problemas de digestión que pueden llegar a ser mortales.
2. El hámster, por su parte, se caracteriza por tener una dieta vegetariana pero requiere a su vez suplementos de proteínas animales. Por lo tanto, su régimen permite la introducción de carne, yogur o gusanos de la harina. Estos nutrientes le permiten conseguir energía para su día a día y quemar el exceso de calorías almacenadas por su metabolismo.
3. La dieta granívora también es común en los roedores. Por ejemplo en hámsters, ratas y ratones. Sin embargo, es esencial evitar en la medida de lo posible las semillas oleaginosas en este tipo de alimentación. De hecho, estas semillas aumentan el riesgo de sobrepeso y amenazan la salud de tu mascota. En su hábitat natural, los granívoros recorren largas distancias para encontrar comida. De este modo, sus cuerpos queman calorías durante todo el día. Por lo tanto, la dieta del roedor debe adaptarse a su nueva condición en la jaula. Las ruedas también son una alternativa interesante para compensar esta falta de ejercicio y mejorar su condición física.
En ocasiones es necesario proporcionarles una dieta con suplementos para adaptar su alimentación a sus condiciones de vida.
- Todos los roedores necesitan un suplemento mineral para asegurar su salud. El heno de pradera es uno de los elementos más comunes en este sentido. Sirve como entorno saludable y es adecuado para roedores de todas las edades. Este elemento vegetal es esencial para que se sienta cómodo y también le sirve de alimento;
- los conejillos de indias se distinguen por su necesidad de vitamina C. Esta vitamina favorece su crecimiento. Por lo tanto, es importante proporcionarle diariamente verduras u otros alimentos ricos en ella;
- es esencial conocer las necesidades alimenticias diarias de tu roedor. Para un hámster, por ejemplo, 10 g de comida es más que suficiente. Sin embargo, en el caso de un conejo, se recomienda darle al menos 50 g. Además, esta cantidad depende principalmente del tamaño y la edad de la mascota. Los fabricantes suelen proporcionar información sobre las raciones específicas para cada especie en los paquetes de alimentos para roedores (mezcla de verduras/proteínas, pienso, etc.).
Para poder alimentar a tu roedor adecuadamente, es importante:
- Ofrecerle una dieta variada;
- proporcionarle hojas de lechuga o pienso como aperitivo cuando se despierte;
- enriquecer su ingesta diaria con vitaminas u otros nutrientes;
- evitar cambios abruptos en la dieta para no afectar su metabolismo;
- servirle la comida a temperatura ambiente;
- ofrecerle siempre comida fresca. La comida en mal estado podría hacer que enfermase e incluso ser mortal.
En resumen, la nutrición de un roedor debe adaptarse a su tamaño, metabolismo y actividad diaria. También es muy importante que lleve una dieta variada para asegurar su salud.
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