El corral para roedores o la conejera se presentan en forma de una caja equipada con diferentes elementos que permiten a uno o varios sujetos vivir de manera cómoda. Se compone de un refugio y una zona abierta con rejilla. Puede albergar a uno o varios animales, y se puede instalar tanto en interiores como en exteriores.
En interiores, permite limitar los movimientos del roedor. En exteriores, protege al animal de posibles depredadores mientras le permite tomar aire y disfrutar de un posible rincón de césped.
El corral y la conejera son adecuados tanto para uso doméstico como para uso profesional.
Sus dimensiones deben adaptarse al tamaño del o de los roedores que vivan en él.
Los elementos del corral y la conejera
El corral y la conejera se componen de elementos indispensables para el bienestar y comodidad del animal.
- El nido es el lugar donde el roedor descansa. Se trata de un espacio cerrado, a salvo de miradas, que debe ser fácil de abrir. La conejera o el corral deben contar con tantos refugios como residentes alojen.
- La zona abierta con rejilla, en exteriores, permite al animal tomar aire y posiblemente disfrutar del césped fresco. En interiores, le ofrece un pequeño espacio para moverse sin causar daños en la casa.
- El suelo es generalmente inclinado para facilitar el drenaje de la orina. Algunos modelos están equipados con un recolector de excrementos que facilita su limpieza.
- Las aberturas deben ser amplias y bien situadas para facilitar la manipulación eventual del roedor, la limpieza y la circulación del aire.
- Los accesorios para la distribución de agua y comida pueden ser simples comederos llenados manualmente o dispensadores automáticos.
Los materiales del corral y la conejera
Los diferentes modelos de conejera y corral ofrecen una amplia selección de materiales.
- El cemento: los refugios "caseros" suelen estar fabricados en cemento. Son robustos y resisten bien a las inclemencias climáticas y el paso del tiempo. Sin embargo, exponen a los roedores a cambios de temperatura, así como a excesos de humedad y calor. Por lo tanto, pueden perjudicar la salud del animal. Además, es imposible trasladar una conejera o un corral de cemento. La ubicación seleccionada debe ser bien estudiada.
- El metal: las conejeras y corrales de metal deben utilizarse exclusivamente en interiores. Al igual que el modelo de cemento, el de metal tiene una muy mala aislación y expone al animal a variaciones de temperatura.
- La madera: los refugios de madera son adecuados tanto para uso interior como exterior. Tienen la ventaja de estar fabricados con un material aislante y estético. También se pueden trasladar fácilmente. Finalmente, algunos modelos de madera están elevados; aíslan al animal de la humedad y los depredadores. La desventaja del modelo de madera es que absorbe los líquidos biológicos.
- El plástico: la gran ventaja del modelo de plástico es su facilidad de mantenimiento. Sin embargo, asegúrese de elegir una ubicación sombreada para que el refugio no se convierta en un horno en verano.
Elegir bien el corral para roedores o la conejera para conejos
- Elegir un producto en función del tamaño del animal: en caso de duda sobre las dimensiones del modelo a comprar, se recomienda seleccionar un corral o una conejera espaciosa para que el animal pueda moverse. Los roedores y los conejos son animales que necesitan moverse y hacer ejercicio.
- Seleccionar un modelo fácil de mantener: idealmente, cada nidito de la conejera o el corral debe estar equipado con una pequeña abertura enrejada que permita la entrada de aire y luz. Esto evita la aparición de moho y permite una adecuada ventilación.
- La posición de la conejera o el corral debe ser planificada con antelación: la ubicación es un criterio importante a tener en cuenta. El corral o la conejera deben proteger al animal contra las inclemencias del clima (frío, humedad, calor intenso) y contra los ataques de depredadores como gatos o zorros.