La aparición de algas, traducida como agua verde en la piscina, requiere un tratamiento adecuado. De hecho, las algas contribuyen al desarrollo de bacterias y pueden causar alergias o la proliferación de virus. Además de la limpieza del equipo de la piscina, es necesario utilizar antialgas eficaces.
El alga es una planta acuática que aparece por varias razones:
- agua de piscina mal equilibrada: se trata de agua que no está correctamente tratada con un pH elevado;
- una piscina mal limpiada;
- un sistema de filtración defectuoso;
- una temperatura demasiado alta.
Un producto antialgas está compuesto por diferentes sustancias que actúan sobre los microorganismos, en particular:
- sulfato de cobre;
- sal de plata;
- bromo;
- cloro;
- simazina.
La composición de los antialgas varía en función de las variedades de algas a eliminar. Cabe señalar que algunos productos atacan los nutrientes de las algas para impedir su desarrollo. La dosificación del alguicida debe corresponder al volumen de la piscina y a la composición del producto. Es indispensable elegir un alguicida adecuado al tipo de algas que aparecen en la piscina:
- algas mostaza;
- algas negras;
- algas verdes;
- algas blancas.
El uso de antialgas es indispensable cuando el agua de una piscina se vuelve verde o viscosa. El cloro constituye un alguicida eficaz que se utiliza en particular para eliminar algas verdes y blancas. En cuanto a las algas resistentes, como las algas negras y mostaza, es necesario utilizar un tratamiento adecuado.
Para evitar la proliferación de algas, se debe controlar regularmente el estado del agua de la piscina. También conviene limpiar las partes resbaladizas de la piscina con un cepillo antialgas. Para obtener un agua perfecta, el sistema de filtración debe ser eficiente.