La instalación de un sistema de ventilación de doble flujo permite sanear el aire dentro de una vivienda al expulsar la humedad y los contaminantes como los compuestos orgánicos volátiles o COV. Este dispositivo puede ser autorregulable, higroregulable o termodinámico.
Los sistemas de ventilación de doble flujo presentan ciertas características a conocer.
- A diferencia de los dispositivos de flujo simple, insuflan aire fresco en la vivienda. Conductos que desembocan en las zonas de estar introducen aire fresco del exterior, mientras que conductos situados en las zonas húmedas (como el cuarto de baño o la cocina) expulsan el aire cargado de humedad y COV.
- Se produce un intercambio térmico entre el aire fresco entrante y el aire viciado expulsado en el intercambiador.
- Su rendimiento se evalúa en función de la cantidad de calor recuperado en el intercambiador. Varía del 65 % para los modelos de gama básica al 92 % para los dispositivos más eficientes.
- El caudal del aire entrante debe ser al menos igual al flujo de aire saliente. Varía de 100 m³/h a 400 m³/h.
Los dispositivos propuestos difieren según la tecnología utilizada.
- Los modelos autorregulables presentan un caudal de aire constante. Así, deben adaptarse a las características (superficie, volumen) de la vivienda.
- Los modelos higroregulables adaptan su funcionamiento al nivel de humedad en las habitaciones (cuarto de baño, cocina) donde se instalan las bocas de extracción.
- Los modelos termodinámicos integran una bomba de calor que permite calentar el aire entrante. Esto resulta en un ahorro de energía para la calefacción.
Diversos parámetros deben considerarse al momento de elegir e instalar un sistema de ventilación de doble flujo:
- La longitud de los conductos debe ser suficiente y equitativamente repartida;
- Los conductos semirrígidos y rígidos son apreciados por su rendimiento;
- Es mejor evitar los codos para no favorecer la condensación y la proliferación de bacterias;
- El volumen a ventilar debe dimensionarse con la VMC y el caudal de aire (m3/h) mide el tiempo de renovación de la cantidad de aire por hora;
- El rendimiento mide la cantidad de calor recuperado, cuanto más alto, mejor;
- Se debe prever una evacuación de aguas residuales para facilitar la eliminación de los condensados;
- Algunos dispositivos están dotados de una interfaz programable, mientras que otros se suministran con un mando a distancia;
- Es necesario verificar el nivel de ruido (en decibelios) emitido por el motor, especialmente si el dispositivo va a colocarse en el ático o encima del dormitorio;
- El sistema by-pass permite refrescar la vivienda por la noche dejando entrar el aire fresco, pero se desactiva durante el día.
Sea cual sea el modelo elegido, la certificación NF VMC o NF 205 garantiza un rendimiento superior al 85 % y un bajo consumo de energía.