Los conductos para salida de humos se utilizan para aspirar y evacuar el humo generado por un aparato de calefacción, como una estufa o una chimenea. Pueden ser rígidos o flexibles para adaptarse a la instalación.
Un conducto para salida de humos de la chimenea consta de varios elementos:
- Tubos rígidos o flexibles;
- bridas de sujeción para la conexión de tubos rígidos;
- abrazaderas de fijación;
- una placa de estanqueidad;
- una conexión inferior con una abrazadera de garras;
- sombrerete protector de lluvia que se instala en el exterior.
Los conductos de evacuación de humos tienen algunas características que deben conocerse:
- Pueden ser flexibles o rígidos;
- los modelos flexibles se utilizan en conductos no rectos de ladrillo o piedra;
- los tubos rígidos están hechos de diversos materiales, como hierro aluminizado o acero inoxidable;
- los modelos de doble pared aislados pueden costar 10 veces más que las versiones de pared simple, pero evitan cualquier riesgo de quemaduras;
- los modelos rígidos están disponibles en longitudes de 25 cm, 50 cm o 1 m;
- existen modelos de 83 mm, 97 mm, 111 mm, 125 mm, 139 mm, 153 mm, 180 mm o 200 mm de diámetro.
Para la instalación de un conducto de humos se utilizan diferentes accesorios:
- Una unión T de 3 vías para conectar 3 tuberías;
- codos lisos o plisados de 45°, 60°, 72° o 90°;
- manguitos macho-hembra, hembra-hembra o macho-macho sin reducción o de Ø97 - 83 mm;
- un tope para bloquear una salida no utilizada;
- un collarín;
- un accesorio anti-creosota para evitar la acumulación de hollín en el interior del conducto.
Hay algunos aspectos que hay que tener en cuenta a la hora de instalar este sistema:
- Debe respetarse una distancia de seguridad de 10 cm entre la pared exterior del tubo y los materiales combustibles;
- los modelos aislados son más adecuados para una instalación expuesta;
- el dispositivo no debe tener más de dos codos de 45°;
- la sección mínima de la tubería debe ser de 150 mm para una chimenea, estufa o insert que funcione con una puerta cerrada, y de 180 mm para cualquier calefactor que pueda funcionar con la puerta abierta.
El conducto de salida de humos a colocar depende principalmente de la instalación existente, en particular del sistema de calefacción (chimenea, insert o estufa). Además, un kit de deshollinador es esencial para su mantenimiento.