Para resaltar la belleza de tu interior, nada mejor que las lámparas equipadas con bombillas incandescentes. Cálidas, ofrecen una iluminación cómoda para los ojos y sin productos peligrosos para la salud. La bombilla incandescente se presenta en varios tamaños, formas y potencias. Fácil de instalar, no necesitas ser un profesional para ponerla en su lugar.
La bombilla incandescente representa una ventaja considerable: no presenta ningún riesgo sanitario. Es fácilmente reciclable. Puedes desecharla sin problema con la basura doméstica. A diferencia de la bombilla de bajo consumo, se enciende instantáneamente y proporciona la misma calidad y cantidad de luz durante toda su vida útil, es decir, 1000 horas. Además, ofrece un rendimiento luminoso un 30% superior al de una bombilla clásica, así como un buen rendimiento de color. Con base de rosca o base de bayoneta, la bombilla incandescente adopta diferentes formas (lámparas estándar, lámparas en forma de llama, lámparas tubulares, lámparas esféricas y lámparas globo) y se presenta en todos los tamaños. Consume poca energía en comparación con las lámparas fluorescentes. La bombilla incandescente encuentra idealmente su lugar en el dormitorio o salón.