Ablandadores de agua
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Ablandadores de agua: Información para ayudarte a elegir
Un ablandador de agua es útil para proteger las instalaciones sanitarias de la cal y la corrosión. Este material ajusta la dureza del agua, tanto con como sin sal. Sin embargo, requiere un mantenimiento adecuado para maximizar su eficacia. Antes de adquirir este tipo de equipo, es aconsejable utilizar un kit de medición rápida para medir la dureza (o grado hidrotimétrico) del agua del grifo, la cual se indica en grados franceses (°fH). En efecto, la posibilidad de instalarlo dependerá de esta medida, la cual refleja el contenido de magnesio y calcio del agua: - un valor inferior a 10 °fH indica que se trata de agua dulce ligeramente corrosiva, pero que no llena de cal las instalaciones sanitarias; - un valor de entre 10 y 20 °fH indica que se trata de un agua blanda que proporciona a los consumidores las cantidades diarias necesarias de calcio y magnesio; - un valor superior a 20 °fH indica que se trata de agua dura con depósitos calcáreos, lo cual exige la instalación de un ablandador. Una de las opciones es ablandarla con sal: - este dispositivo limita los depósitos de cal al sustituir los iones de magnesio (Mg +2) y calcio (Ca 2+) por iones de sodio (Na +); - este intercambio iónico tiene lugar cuando el agua pasa a través de una resina cargada de sal (sodio); - cuando la resina está saturada (es decir, cuando todos los iones de sodio han sido sustituidos por iones de calcio y magnesio), esta debe regenerarse (lavarse) con salmuera (una mezcla de agua y sal); - un programador asegura la distribución (de agua dulce en las tuberías) y la regeneración del ciclo. Un aparato con sal requiere trabajos de mantenimiento para garantizar su correcto funcionamiento: - la dureza del agua se mide dos veces al año para, de ser necesario, realizar ajustes en el sistema; - los filtros de entrada y salida deben lavarse con agua al menos dos veces al año; - el recipiente de sal debe ser desinfectado al menos una vez al año con una solución desinfectante; - el contenedor de sal hay que limpiarlo completamente cada dos o tres años. El modelo sin sal funciona de forma diferente: - se dice que es ecológico por la ausencia de resina y sal; - utiliza un principio electromagnético que consiste en cambiar la polaridad de los iones responsables de la incrustación; - su uso no modifica la dureza del agua; - el único mantenimiento que necesita es el de controlar su funcionamiento dos o tres veces al año. Por último, la elección del descalcificador dependerá del objetivo de calidad que se tenga para el agua (ya sea descalcificar el agua o limitar los depósitos de cal) y del número de personas en el hogar (capacidad de la resina).






























































































































































































































































