La cancela, también llamada puerta de verja o incluso portillo, permite a los peatones entrar o salir de una propiedad. Su instalación evita que el usuario tenga que abrir una puerta grande cada vez que salga a pie. También contribuye a la decoración del espacio exterior.
Las cancelas tienen varias características:
- Son batientes y tienen una sola hoja;
- difieren en tamaño y forma;
- pueden estar motorizadas.
Se fabrican cancelas en diferentes materiales, cada uno con sus propias ventajas.
- Los modelos de aluminio son de diseño y aportan un toque de modernidad a la decoración del espacio exterior. Son resistentes a la corrosión. Su mantenimiento se limita a un lavado regular con agua tibia;
- las versiones en hierro forjado destacan por su solidez. De este modo, optimizan la seguridad de la casa. Deben tratarse contra la oxidación;
- los modelos de acero galvanizado son resistentes a la intemperie.
Los modelos existentes se distinguen por su forma y corte:
- El corte recto es el más común;
- el corte en forma de sombrero napoleónico está curvado hacia arriba;
- el corte curvo es una alternativa a la forma rectangular;
- hay hojas que están enrejadas totalmente o parcialmente y otras que nos tienen rejas.
Hay que tener en cuenta algunos consejos a la hora de instalar el producto.
- Se recomienda consultar el Plan General de Ordenación Urbana antes de instalar la cancela. Este documento proporciona información sobre las normas específicas establecidas por el municipio donde se pondrá;
- los montantes deben ser lo suficientemente fuertes para soportar cierres y aperturas durante todo el año;
- el cierre de la hoja debe ajustarse con precisión. No debe rozar con nada que interfiera su movimiento.
A la hora de elegir una cancela o puerta de verja, deben tenerse en cuenta criterios estéticos y de seguridad. Es preferible un modelo a juego con la puerta grande (misma forma, material, corte y color) para disfrutar de una decoración armoniosa.