Una placa vibratoria es una máquina que permite compactar materiales sobre una superficie plana. Funciona perfectamente tanto en tierra, como arena, grava o asfalto. Este es un equipo muy versátil, pues puede utilizarse en varios campos.
La placa vibratoria es un elemento esencial en los trabajos de grandes superficies. Como alternativa al pisón manual, la placa vibratoria prepara el suelo sobre el que se va a verter el hormigón u otros revestimientos tales como adoquines entrelazados, suelos de piedra o asfalto. La placa vibratoria es compacta y manejable. Está equipada con una chapa de acero blindada, también llamada base placa. Esta placa en sí misma es la pieza que trabaja el suelo. Tiene una superficie plana y está curvada en cada extremo para evitar rayar el suelo cuando la máquina está funcionando. Se puede reemplazar o equipar con caucho o poliuretano (entre otros), dependiendo del tipo de suelo que se quiere compactar. Para realizar sus funciones, la placa vibratoria está equipada con:
- un motor de gasolina o eléctrico;
- una caja vibradora.
La máquina se puede controlar por medio de una barra antivuelco o un manillar plegable en el que se encuentran los mandos.
Se deben tener en cuenta varias características en función de su uso a la hora de seleccionar la placa vibratoria:
- la fuerza de compactación;
- la fuerza de la vibración;
- las dimensiones de la base placa;
- la potencia del motor en kW;
- la profundidad de compactación.
Para poder transportar fácilmente la placa vibratoria de un lugar a otro, algunas máquinas están equipadas con carros o ruedas retráctiles. Se pueden proporcionar expansores laterales opcionales para acceder a áreas difíciles, lo que optimiza la eficiencia de la compactación.
Debe tenerse en cuenta que las máquinas se entregan sin combustible y/o aceite. Es posible que se requieran algunas comprobaciones adicionales antes de ponerlas en marcha, como la conexión, entre otras.
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