Grosfillex es una empresa familiar de renombre internacional con sede en Oyonnax, en el corazón del Haut-Bugey, desde hace 90 años. Durante 27 años, la empresa desarrolló su pericia en el trabajo de la madera y luego se convirtió en la pionera de la resina sintética que sigue siendo hoy en día. Entre las dos guerras mundiales, fueron las pinzas para la ropa, las hueveras y los mangos de herramientas los que hicieron famosa a la empresa. Desde entonces, Grosfillex ha mantenido sus altos estándares de calidad y su pasión por trabajar con materiales al servicio de la vida cotidiana de los usuarios.
Líder emblemático y pionero en el Valle del Plástico de Oyonnax, la empresa ha desarrollado su papel pionero lanzando al mercado numerosas innovaciones a base de resina desde 1954. 1954 es el año en que Raymond Grosfillex confió en este material inédito para revolucionar la vida de los franceses.
Grosfillex se mantiene fiel a sus valores y se adapta constantemente a la demanda del mercado, exportando el 50% de su producción al extranjero y manteniéndose como líder en todas sus gamas de productos.