Los LED se adaptan sin problemas a las conexiones existentes en el mercado, por lo que no es necesario cambiar los apliques, portalámparas y pantallas en la mayoría de los casos
Los LED son más resistentes a los golpes que las lámparas tradicionales o los tubos fluorescentes, por lo que se estropean menos durante la instalación
Las lámparas LED tienen una duración comprendida entre las 30.000 y las 50.000 horas