La motoazadora permite aflojar el suelo gracias a sus fresas. Equipada con un motor térmico a gasolina o un motor eléctrico, facilita enormemente el trabajo de los jardineros. También están disponibles modelos dos en uno que sirven como motocultores.
Algunas informaciones a tener en cuenta sobre las motoazadoras eléctricas:
- son con cable y deben enchufarse a una toma de corriente, pudiendo ser necesario el uso de un alargador;
- son adecuadas para jardines pequeños;
- son apreciadas por su ligereza y maniobrabilidad.
Las versiones térmicas presentan también algunas características que se deben conocer:
- están dotadas de un motor a gasolina de 2 tiempos o 4 tiempos;
- su potencia varía de 5 hp a 7 hp;
- se arrancan con una cuerda, pero los modelos de alta gama están equipados con un arrancador;
- necesitan un mantenimiento regular como la verificación del nivel de aceite (motor de 4 tiempos) y el reemplazo de la bujía de encendido.
Algunos parámetros a considerar en la elección de una motoazadora:
- el ancho de trabajo depende del número de fresas (70 cm para 4 fresas, 90 cm para 6 fresas y 110 cm para 8 fresas);
- la disponibilidad de 3 velocidades (2 hacia adelante y 1 hacia atrás) constituye una ventaja para realizar pasadas rápidas;
- un modelo de 5 hp es adecuado para una superficie inferior a 1,000 m² contra 7 hp para 3,000 m²;
- un motor de gran cilindrada ofrece más torque;
- la fijación de las fresas con pasadores es práctica;
- un manillar orientable optimiza la comodidad del usuario;
- los modelos con fresas traseras llamados "rotavators" se benefician de un alto torque y ofrecen un fresado regular.
Finalmente, la elección de una motoazadora depende de la superficie a fresar, pero también del grado de confort (arrancador, manillar orientable, torque del motor, número de velocidades, etc.) que se busque.