El uso de juntas es una práctica común en fontanería, pero también en otros trabajos domésticos. La principal ventaja de esta herramienta es asegurar la estanquidad de las tuberías y griferías. Se presenta en varios modelos para responder a todas las situaciones posibles. Su elección debe ser guiada según el uso que le vaya a dar.
En principio, las juntas están diseñadas según diferentes tipos para responder a usos particulares y deben corresponder al conector en el que van a ser colocadas. Entre estos tipos, se puede encontrar la junta plana de goma, utilizada sobre todo en conectores simétricos. La junta tórica está indicada para asegurar la estanquidad de piezas móviles relacionadas con la grifería. Este modelo existe en varios tamaños cuyo empaquetado contiene numerosas piezas. También puede encontrar la junta de fibra vulcanizada. Se trata de un modelo de alto rendimiento. De hecho, a diferencia de los modelos mencionados anteriormente, este último puede responder a diversos usos en fontanería. Además, puede resistir a una presión de 40 bares así como a una variación de temperatura de –150°C a +180°C.