Tener una lavadora funcional y eficiente facilita enormemente la tarea de limpiar la ropa y otros textiles del hogar. En este contexto, es necesario equipar la lavadora con un grifo para poder regular en cualquier momento el caudal o cortar el suministro de agua en caso de una ausencia prolongada fuera de la vivienda.
El grifo de la lavadora se parece generalmente a los grifos clásicos de fontanería, aparte de algunas especificidades. En general, este tipo de grifo posee una entrada y una salida roscadas que permiten conectarlo a los conductos de circulación de agua. Los grifos de lavadora son una parte integral de los componentes imprescindibles de una instalación sanitaria. Son dispositivos de suministro de agua que tienen la ventaja de ser prácticos y sencillos de usar. No es necesario proceder a ninguna soldadura. Estos grifos existen, de hecho, en una gran diversidad de modelos que responden a todo tipo de necesidades específicas. Además de los modelos clásicos, los grifos dobles también son de uso común. La mayoría de los modelos, sin embargo, le aseguran fiabilidad y seguridad en el uso. Así, puede encontrar grifos de lavadora en acero inoxidable, aluminio, latón y otros metales que combinan bien la resistencia al desgaste y el diseño.