Las cortinas son un elemento importante de interiorismo, ya que dan el toque final a la sala de estar. Iluminan la habitación con sus colores y estampados. También subrayan el estilo predominante. Las cortinas también proporcionan un confort adicional. Ayudan a mantener la privacidad, aportan mayor protección térmica y evitan la entrada de insectos voladores.
La elección de la cortina atiende a distintas necesidades. Para decorar o tener más intimidad, lo ideal es una cortina ligera. Se puede optar por las clásicas cortinas, visillos o cortinas de hilos. Estos modelos filtran los rayos del sol y dejan entrar sólo una suave luz natural. También protegen contra las miradas indiscretas del exterior.
Se recomienda usar cortinas gruesas para optimizar la protección térmica. Ofrecen una opacidad absoluta y no dejan entrar la luz del exterior. Proporcionan un buen aislamiento térmico cuando hace frío. También filtran el ruido que viene del exterior.
Ligeras o gruesas, las cortinas están disponibles en varios materiales:
- En tiras de PVC: este material es interesante no sólo por su capacidad de cobertura, sino también por su original diseño;
- de perlas: este tipo de cortina es adecuada para decorar y separar estancias grandes. Además, el efecto luminoso de las perlas aporta una atmósfera única a la habitación;
- de tela opaca: estas cortinas están de rabiosa actualidad. Aportan elegancia y sencillez a la habitación. Se pueden combinar con visillos para obtener una decoración aún más sorprendente. Para quienes desean un aislamiento óptimo, encontrarán la solución en unas cortinas con aislante térmico. Estas conservan eficazmente del frío o del calor.
- en bambú: si la habitación está decorada con un estilo exótico o tropical, se recomienda una cortina de bambú. Algunos modelos incluso tienen estampados con playas de arena y cocoteros.
- mosquitera: este modelo es especialmente recomendado en zonas donde abundan los insectos, pues protegen de estos.