Práctica y estética, la cortina es un accesorio que permite embellecer las puertas y ventanas de una casa. Completa la decoración de la habitación mientras preserva la intimidad de los ocupantes. Además de crear ambiente, la cortina también permite filtrar la luz del día.
Para decorar un espacio de vida mientras se deja que el sol penetre ligeramente en la habitación, es posible optar por:
- las cortinas clásicas ;
- las cortinas de hilos ;
- los visillos ;
- los cristales para ventanas.
Para una ocultación de la luz o una protección térmica, es mejor privilegiar las cortinas gruesas. Estas últimas garantizan una opacidad total. Con una forro térmico, la cortina asegura eficazmente un aislamiento luminoso, acústico y térmico. Según los modelos, el forro puede ser desmontable mediante velcro.
El acabado de las cortinas debe adaptarse al estilo y al tamaño de las ventanas o puertas.
- los anillos de metal : prácticos, los ojales se colocan fácilmente en la barra para obtener ondulaciones regulares ;
- los lazos de tela : fáciles de manipular, los lazos se forman alrededor de la barra para un estilo más elegante ;
- las trabillas : ligeras, las cortinas con trabillas ganan en volumen y permiten obtener un efecto aéreo.
Para elegir una cortina, es necesario tomar un tamaño superior al ancho de la puerta o ventana a decorar. Un desbordamiento de 10 cm a cada lado es ideal para cubrir perfectamente la superficie. En cuanto a la altura de la cortina, se debe medir desde el punto de fijación hasta 2 cm del suelo.
La elección de la barra también importa para resaltar el estilo de la cortina. La barra de vidrio se coloca directamente sobre la ventana para ser más práctica. Para una cortina ligera, se debe privilegiar una barra redonda de 16 a 20 mm. Las barras con mayor diámetro están destinadas a cortinas pesadas y gruesas.
Finalmente, lo importante es adaptar bien la elección de la cortina y sus accesorios a la decoración de la habitación.