Como su nombre indica, el collar de adiestramiento para perros tiene por objeto facilitar la asimilación de las órdenes dadas por el adiestrador y corregir el mal comportamiento del animal. Este accesorio emite pitidos, vibraciones o descargas eléctricas para advertir al perro.
La elección de un collar de adiestramiento depende, sobre todo, de la conducta del animal:
- Un modelo que emite vibraciones es suficiente para que un perro pequeño o un animal dócil deje de mostrar un comportamiento peligroso para su propia seguridad;
- un modelo que emite pitidos es adecuado para que un animal pequeño responda a las órdenes de su amo;
- se recomienda un dispositivo que dé descargas eléctricas para un perro testarudo y agresivo que podría ser un peligro para su dueño y la gente cercana.
Los materiales de adiestramiento existentes también se distinguen por el alcance de su mando a distancia:
- El alcance varía de 200 m a más de 1000 m;
- para entrenar a un animal en la casa, el alcance no importa demasiado;
- las versiones de largo alcance son útiles durante largas caminatas por la naturaleza o en partidas de caza.
Pueden tenerse en cuenta algunos aspectos a la hora de elegir un collar de adiestramiento:
- El tamaño y el peso del animal del que depende la circunferencia del collar;
- la posibilidad de controlar varios collares con un solo mando a distancia;
- el diseño del equipo y su manejo;
- su impermeabilidad si al perro le gusta nadar o si hay estanques cerca;
- la retroiluminación de la pantalla para tener una visibilidad óptima en la oscuridad;
- la existencia de un testigo de advertencia para indicar el nivel de carga de la batería.
Algunos consejos útiles para usar bien un collar de adiestramiento son:
- No debe usarse para torturar al animal;
- el dueño debe evitar usarlo si está de mal humor;
- durante la primera instalación, el dueño simplemente debe poner el collar en el cuello de su perro sin activarlo;
- se debe dejar un período de familiarización de una a dos semanas para que el animal no asocie el collar a los estímulos. De esta manera, continuará portándose bien incluso cuando se le quite el collar;
- la correa debe estar sujeta a un collar normal y no al equipo de adiestramiento.
Por último, la elección de un collar de adiestramiento depende del tamaño del perro y de su conducta. Consultar a un conductista canino puede ayudar para no torturar en balde a un perro agresivo.