Las clavadoras y grapadoras neumáticas están diseñadas para muchos tipos de usos, tanto para el trabajo en interiores como exteriores, y funcionan mediante un compresor de aire comprimido. Esta herramienta resulta muy útil para la carpintería o el aislamiento, entre otros. He aquí algunos detalles que deberás tener en cuenta antes de comprar una:
La grapadora neumática tiene varias ventajas. Es muy ligera, resistente, práctica y fácil de manejar. Esta potente herramienta funciona mediante un compresor independiente, que evita la pérdida de presión cuando se usa de forma intensiva, como cuando se aplican grapas en serie. Gracias a la rapidez de trabajo que ofrece, es perfecta para un uso profesional.
La clavadora neumática, también conocida como clavadora de aire comprimido, está indicada para los siguientes tipos de trabajo:
- Carpintería pesada: colocación de parquet o de revestimientos;
- carpintería y armazones de madera: listones y tejados.
En caso de usarla baja presión, la gama más potente es capaz de fijar clavos de hasta 100 mm de largo. También está equipada con varias opciones de seguridad. Cada modelo cuenta con unas características propias:
- el Calibre admitido: cabezal macho o cabezal plano;
- la profundidad de clavado: este criterio depende de la densidad del material y del tamaño del clavo;
- el cargador: los recambios pueden ser en rollos (de entre 200 y 300 clavos) o en tiras (100 clavos);
- el modo de clavado: continuo (en ráfaga) o secuencial (clavado de precisión);
- el sistema de escape de aire direccional: permite dirigir el flujo de aire durante el proceso de clavado;
- el doble disparador: esta opción reduce el riesgo de accidente en caso de error;
- el bloqueo del gatillo: para evitar accidentes cuando no se está utilizando;
- el pico largo, delgado y giratorio: para llegar a lugares de difícil acceso.
La grapadora de clavos neumática, generalmente utilizada para trabajos de aislamiento y ebanistería, ofrece dos tipos de fijación:
- Las puntas;
- las grapas.
La longitud máxima de un clavo con cabeza macho es de 50 mm, en comparación con los 40 mm de las grapas. Para los trabajos que superen este tamaño, se recomienda el uso de una clavadora neumática. Además, la capacidad del almacenamiento suele ser de 100 unidades. La presión de funcionamiento es de entre 4 y 8 bares.
Para combinar precisión y comodidad, en caso de uso prolongado se recomienda una herramienta neumática ligera. La presión acústica y el nivel de vibración también son criterios que debes tener en cuenta. Además, es conveniente utilizar protección auditiva.
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