La eslinga es un elemento flexible que se utiliza para fijar una carga a un dispositivo de elevación. Existen cuatro tipos: correa, cuerda, cable y cadena. Este accesorio se caracteriza generalmente por el peso máximo que soporta.
Una eslinga se compone de:
- Un extremo inferior, una unión y una parte superior;
- una anilla en el extremo superior;
- un gancho en el extremo inferior. Se necesitan eslabones para conectar la cadena al equipo de elevación.
Para definir cuál es el modelo más adecuado para una maniobra, es importante evaluar de antemano la carga a elevar. Además:
- Para los accesorios de elevación equipados con 2 ramales, la resistencia disminuye a medida que aumenta el ángulo formado por los dos ramales;
- a partir de 90°, la carga máxima admitida es de 1,4 x CMU (carga máxima de utilización) de un ramal;
- a partir de 4 ramales, la carga máxima admitida es de 2,1 x CMU (por ejemplo, para 4 ramales de 1 tonelada, la carga debe limitarse a 2,1 toneladas);
- al utilizar 3 o 4 dispositivos de 1 ramal para una carga, solo 2 de los 4 ramales aguantan el peso, los otros solo sirven para favorecer el equilibrio;
- se recomienda encarecidamente limitar el ángulo entre los ramales a 90° y nunca exceder los 120°. Si la carga es especialmente grande, es mejor utilizar un balancín de carga para facilitar la elevación o utilizar modelos largos para reducir el ángulo formado por los cordones.
Por razones de seguridad, es muy importante:
- No entrelazar nunca más de una eslinga en un gancho de elevación;
- no conectar nunca un gancho a un eslabón de la cadena;
- optar por ganchos equipados con pestillos de seguridad;
- evitar hacer nudos con cadenas o cables;
- no utilizar nunca una cuerda húmeda para levantar la carga;
- equiparse con guantes para manipular cables de acero;
- proteger el accesorio de elevación de cantos agudos con las protecciones dedicadas para ello;
- calcular con precisión el peso del objeto a mover;
- distribuir correctamente la carga durante la operación.
La elección del arnés o de la eslinga depende principalmente del peso de la carga a elevar. A veces también dependen del dispositivo de elevación. Para conocer la compatibilidad entre ellos, es mejor consultar las recomendaciones del fabricante que figuran en el manual.