Un recinto es un equipo práctico y fácil de instalar que sirve para delimitar el espacio de los pequeños animales domésticos o de ganado y garantizar su seguridad. Están disponibles para diferentes superficies y están hechos de materiales adaptados a ellos.
Un corral permite definir el espacio dedicado a un animal y delimitar el área por el que se puede mover para permitirle vivir sin necesidad de supervisión. Se puede colocar tanto en interiores como en exteriores y su tamaño depende de la especie, del número de animales y de la superficie disponible.
- Los recintos y parques para animales son adaptables y se componen de varios paneles.
- Están equipados con una puerta con cerradura para facilitar su apertura y cierre.
- Estas instalaciones son bastante ligeras, móviles y nada engorrosas.
Los recintos pueden ser de metal (a menudo galvanizados o con malla de hierro y pintados para que queden lisos y protegidos de arañazos), de madera tratada o de PVC. Estos materiales hacen que el parque para animales dure más tiempo y su mantenimiento se limite a la limpieza y almacenamiento. La ventilación está asegurada gracias a las mallas que componen el recinto, independientemente del material del que estén hechas.
Los parques para animales pueden dejarse abiertos por la parte superior o cubrirse con un techo para protegerlos del sol cuando estén en el exterior. Estos recintos están diseñados para diferentes animales. Podemos encontrar:
- gallineros;
- corrales para conejos y animales pequeños;
- jaulas para cachorros.
Cada modelo tiene sus propias características y dimensiones, sobre todo en lo que se refiere a la longitud y anchura de las mallas. La superficie ocupada puede ser de hasta 18 m2 para alojar a varios animales en un espacio amplio.
El corral para animales es ideal para aquellos a los que les gusta dar a los animales un poco de libertad sin poner en riesgo su seguridad.