Para una vivienda donde la evacuación de aguas por gravedad no es posible, es necesario instalar una bomba y una estación de elevación para resolver de manera fiable y duradera el problema y evitar que las tuberías se obstruyan o se taponen.
Ya sea para un saneamiento no colectivo o una conexión a la red de alcantarillado, el sistema de bomba y la estación de elevación son necesarios cuando el nivel del sistema de saneamiento o la conexión al alcantarillado está situado a mayor altura en relación con la vivienda o la tubería principal. Los elementos que componen la estación de elevación son:
- un depósito de almacenamiento o un tanque de aguas residuales;
- una o varias bombas sumergibles;
- el control o el sistema de regulación.
El funcionamiento de la estación de elevación es simple: las aguas residuales se dirigen hacia la estación de elevación donde pasan por el tanque para ser posteriormente enviadas por la bomba hacia el punto de descarga o el sistema de saneamiento. Todo esto es controlado por el sistema de regulación mediante boyas de nivel o sondas piezométricas.
La elección de una estación de elevación está condicionada por diferentes criterios, de los cuales los más importantes son el volumen del tanque, la naturaleza de las aguas a evacuar y también la altura de elevación.
El depósito de almacenamiento debe ser dimensionado de manera que cubra la necesidad de evacuación de la vivienda para no sobrecargar la bomba y desgastarla prematuramente.
La naturaleza de las aguas a evacuar permite elegir el tipo de bomba de elevación a instalar. Para aguas brutas y cargadas, es necesario optar por una bomba con granulometría de 50 mm con rueda trituradora para desmenuzar los sólidos. Para aguas poco cargadas y aguas claras, las bombas de mediana y pequeña granulometría (20 a 50 mm y 5 a 20 mm) son adecuadas.
La altura de elevación permite elegir mejor la instalación de la estación: enterrada o no dependiendo de si la altura de elevación es pequeña o mediana.
Los propietarios que tienen una estación de elevación también deben tomar algunas precauciones, como la protección con válvulas de retención a nivel de las bombas o la instalación de una alarma para indicar posibles fallos o problemas. Una buena ventilación de la estación y un mantenimiento regular de la misma son imprescindibles.