Todo confort, un banco de trabajo modular es útil para el manitas en la realización de diversos trabajos. Como su nombre lo indica, es ajustable en altura y puede recibir diferentes módulos o herramientas según las tareas a realizar.
En su versión básica, el banco de trabajo modular está compuesto por los siguientes elementos.
- Una estructura metálica rígida o plegable que le permite soportar una carga pesada. Es desmontable para permitir al manitas realizar las modificaciones necesarias según sus necesidades.
- Un tablero extraíble que permite al usuario fijar diversas herramientas.
- Patas ajustables en altura para optimizar la comodidad del usuario cuando trabaja de pie o sentado.
Este mobiliario de taller ofrece la ventaja de ser personalizable para adaptarse a las necesidades del manitas. Así, puede recibir diversos accesorios:
- cajones para herramientas pequeñas;
- cajas;
- nichos;
- módulos que permiten aumentar su longitud o anchura;
- ruedas destinadas a simplificar los desplazamientos.
El tablero de este accesorio de bricolaje está fabricado en diversos materiales cada uno con sus ventajas:
- la madera maciza laminada es apreciada por su resistencia para evitar cualquier deformación;
- el contrachapado presenta la ventaja de ser estable, resistente a los golpes y a la humedad gracias a las fibras de madera cruzadas que componen sus placas;
- el Medium Density Fiberboard (MDF) es apreciado por su estabilidad y su precio asequible, pero no resiste a los golpes.
Así, la elección de un banco de trabajo modular depende de los trabajos de bricolaje que se vayan a realizar. El tablero seleccionado también debe ser capaz de soportar tanto el peso de las herramientas y piezas trabajadas como los golpes ocasionados por los trabajos. Finalmente, las dimensiones de la mesa de trabajo deseada deben ajustarse al espacio disponible en el garaje o taller del usuario.