Aspersor de turbina con boquilla giratoria, boquilla fija o incluso de chorro. En esta página encontrarás una amplia selección de altura de elevación o arco de riego. Antes de comprar un sistema de riego automático, piensa en verificar el tamaño de los conectores correspondientes a tu instalación (1/2’’, 3/4’’, 1’’). Al final de esta página, encuentra todos nuestros consejos para el riego enterrado.
¡Los sistemas de riego enterrado son, con diferencia, los más apreciados! El riego automático va a reducir tus gastos de agua destinada al riego entre un 30 y un 50%.
El riego enterrado está constituido por una red de tuberías subterráneas que suministran agua a las turbinas. ¡Estas últimas no deben colocarse al azar! Es indispensable realizar un estudio técnico antes de comenzar tus trabajos para evitar el consumo excesivo de agua y asegurar la calidad del riego. La experiencia de un especialista puede ser útil para hacer tus planos. Luego, tendrás que cavar zanjas para instalar las tuberías y conectar las turbinas. Otra ventaja del riego por turbinas es su discreción; una vez terminado el riego, las boquillas pueden esconderse en el cuerpo del aspersor. ¡Ni más, ni menos! Como las turbinas están destinadas a quedarse en su lugar por mucho tiempo, ¡no escatimes en calidad!
La altura de elevación es un factor primordial en la elección de las turbinas, es decir, la altura a la cual la boquilla va a salir del suelo. Los especialistas en jardinería de ManoMano te aconsejan elegir una altura máxima de 15 cm para no perder ni una gota de agua. Otra característica a tener en cuenta en la elección de una turbina es el arco de riego. Corresponde a la amplitud del chorro que sale de la boquilla y varía entre 25 y 360°. Es decir, en una turbina con un arco de chorro de 180°, el agua saldrá desde la mitad de la cabeza de la boquilla, mientras que en una turbina de 360°, todo el contorno de la boquilla estará abierto.
Si tienes una gran superficie para regar, los equipos de jardinería de ManoMano recomiendan encarecidamente la instalación de un riego enterrado, es la única manera de asegurarte de no olvidar ninguna parcela y ganarás un montón de tiempo.
Para que tu césped sea de lo más verde, los expertos en jardinería de ManoMano aprovechan para recordarte algunos consejos. De vez en cuando, no dudes en remover la tierra con una horqueta. Esto permitirá airear el suelo y evitar que las raíces se asfixien. No es necesario regar tan a menudo, dos a tres veces por semana son suficientes si tu césped ha sido plantado desde hace tiempo. En cambio, si acabas de sembrar el césped, aumenta la frecuencia de los riegos para favorecer el crecimiento del pasto. Evita cortar el césped demasiado corto, sobre todo en verano; cuanto más pequeñas son las raíces, más sensible será el césped a la sequía. Nuestros especialistas en jardinería te aconsejan no cortar por debajo de 5 cm. Por último, ¡regla de oro del riego! No importa las plantas que riegues, ¡nunca comiences a regar a pleno sol!