El mantillo no solo ayuda a retener la humedad; también evita que crezcan las malas hierbas. Los mantillos son de origen orgánico o mineral y deben repartirse al pie de los cultivos o arbustos. También es posible optar por un acolchado de lona.
El mantillo es una técnica con muchas ventajas. Esta herramienta permite:
- reducir o incluso prevenir el crecimiento de malas hierbas o que estas vuelvan a brotar;
- limitar el riego frenando la evapotranspiración del suelo, absorbiendo el agua y conservando la humedad;
- mejorar la fertilidad del suelo, ya que algunos materiales se descomponen con el tiempo y proporcionan nutrientes;
- proteger las raíces de las heladas.
Por lo general, los mantillos se colocan en la base de las plantas o en un área más grande. Solo necesitas una azada.
Para cubrir con mantillo un camino de entrada, plantas repartidas por distintas zonas o incluso un terraplén, hay que escoger los materiales adecuados. Perfectos para grandes superficies, los acolchados de lona están elaborados en plástico o en material orgánico. No solo cubren las laderas, sino que también reducen el riesgo de barrancos y deslizamientos de tierra. Las películas de plástico son muy duraderas y están disponibles en negro o verde.
Los acolchados orgánicos están disponibles en distintos materiales, como lino y lana de coco. Con el tiempo, se desintegran solos.
Los mantillos minerales tienen una excelente vida útil. Son prácticos y no requieren ninguna reposición periódica. Además, conservan bien la humedad del suelo. Los mantillos minerales más comunes son:
- pizarra: de color azul casi negro y extremadamente resistente;
- guijarros: disponibles en un sinfín de colores, tamaños y formas;
- puzolana: de color rojizo, duradera y resistente a la putrefacción.
Los mantillos orgánicos son biodegradables. Los materiales en descomposición enriquecen el suelo. Sin embargo, es necesario reponerlos de forma regular. Estos son los materiales más utilizados:
- recortes de césped: para usar únicamente tras el premarchitado;
- cortezas de pino: acidifican la tierra;
- paja: asequible y muy eficaz;
- compost: más eficaz para fertilizar el suelo;
- pajas de lino: duraderas.
No obstante, es importante tener en cuenta que cuando se utiliza el mantillo no se puede hacer una resiembra natural.
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