El fresado es una operación de mecanizado diseñada para crear o reproducir una pieza de madera o de metal a partir de un bloque de materia prima. Para ello, hace falta una fresadora, una herramienta versátil y precisa.
Existen varios accesorios para una fresadora que permiten realizar diferentes operaciones de acabado, como por ejemplo el mecanizado de un canto o el ensamblaje de caja y espiga de una pieza de madera. Las fresas más utilizadas por aficionados y profesionales de la madera se venden individualmente o en conjuntos. Los principales son:
- La fresa Domino, diseñada para mortajar la madera con el fin de insertar una espiga de madera y hacer sistemas de ensamblaje Domino;
- la fresa para colas de milano, que permite realizar ensamblajes de cola de milano encajando dos piezas cortadas por sus extremos;
- la fresa para achaflanar, que se monta en la fresadora para crear un borde biselado o achaflanado;
- la fresa para ranuras de enrasado, que permite ranurar piezas de madera;
- la fresa para redondear, que se usa para el acabado;
- el anillo de copiado permite copiar la forma de cualquier pieza de madera.
Además, los dispositivos de guía, las extensiones de topes, los adaptadores y otros accesorios de grabado pueden ser esenciales para realizar piezas complejas o artísticas. Con estos elementos, tanto los aficionados al bricolaje como los profesionales pueden concebir una multitud de ensamblajes o soluciones de montaje. El usuario puede, por ejemplo, utilizar conexiones de ángulo o elementos de fijación. Hay disponibles portaherramientas y piezas de repuesto para sustituir los accesorios defectuosos.