En bricolaje, cuando se construye o se realiza un acabado, es esencial que el resultado sea perfecto. Ya sea que se trate de un aficionado del bricolaje o de un profesional experimentado, la estética es importante. Un mueble con materiales de unión que gotean y sobresalen por todas partes no es realmente agradable de ver. Por eso, durante el acabado, se recomienda el uso de abrasivos.
La función principal de un abrasivo es eliminar cualquier elemento innecesario en una superficie dada. Para evitar transportar diferentes accesorios, el aficionado al bricolaje puede optar por abrasivos para herramientas multifuncionales. Entre los accesorios abrasivos, se pueden encontrar rascadores u otros elementos con granos abrasivos. Se utilizan para raspar, lijar y limpiar diferentes superficies. Un abrasivo para herramienta multifuncional puede ser versátil y permite eliminar materiales como masilla, pegamento, silicona o acrílico antes de instalar un nuevo material. También puede servir para quitar las capas viejas de pintura de los muebles. Un abrasivo se emplea en soportes duros como plástico, paredes o vidrio acrílico. Un principiante en el bricolaje también puede utilizarlo para eliminar una alfombra o un revestimiento.