Las llaves de vaso y las carracas son herramientas indispensables para los amantes del bricolaje y los mecánicos. Sirven para apretar y aflojar tuercas y tornillos. Los hay de diferentes tamaños, los vasos son intercambiables para adaptarse a las necesidades del usuario.
Es conveniente conocer las características de las llaves de vaso:
- para utilizarlas, se deben montar en un mango, con o sin carraca;
- son parecidos a las llaves de tubo;
- existen en versiones cortas y largas (50 mm);
- las hay articuladas;
- vienen en conjuntos en cajas de plástico para facilitar su almacenamiento y protegerlos de la humedad;
- los modelos hexagonales permiten aplicar una gran fuerza a las tuercas sin dañarlas;
- las versiones de 12 lados facilitan el reposicionamiento de la llave;
- existen en diferentes tamaños que van desde 1/4 hasta 1 pulgada.
Algunas llaves de vaso con carraca se suministran con varios accesorios:
- una extensión para alcanzar pernos en lugares de difícil acceso;
- un cardán que permite el acceso a un perno cuyo eje de atornillado no es perpendicular al plano;
- adaptadores y reductores para encajarlos al sistema de fijación;
- un porta-puntas para montar una punta de destornillador hexagonal en una llave de carraca.
Hay ciertos criterios que se deben tener en cuenta a la hora de elegir estos accesorios.
- Su resistencia depende de la dureza del metal utilizado para su fabricación. Esta varía desde 42 HRC a 50 HRC.
- Las normas (DIN, ISO, UNE ISO o DIN ISO) son una garantía de calidad.
- La forma y la precisión de la herramienta son parámetros que no se deben olvidar. Algunas formas permiten aplicar una gran fuerza sin dañar la herramienta ni el perno.
- Algunas marcas ofrecen una garantía ilimitada.
Para resumir, las llaves de vaso existen en diferentes tamaños (1/4, 3/8, 1/2, 3/4, y 1 pulgada) y formas (larga, corta, de 6 y 12 lados) para adaptarse a todos los usos. Los equipos con garantía ilimitada son los ideales para trabajos importantes o que se realizan con gran frecuencia.