Para recargar energías, nada mejor que relajarse en un spa y lo ideal es disponer de un spa portátil en casa. Así, se acabaron los viajes a los centros de bienestar. En cuanto el tiempo lo permita, ¿qué puede ser más agradable que disfrutar de unos momentos de bienestar en casa?
Un spa portátil puede representar una inversión interesante con fines terapéuticos. En este contexto, se recomienda un modelo con hidrochorros. Las propulsiones atenúan los traumatismos así como los problemas articulares. Para obtener mejores resultados, la terapia puede asociarse con la aromaterapia y la musicoterapia.
Para asegurarse de hacer una buena elección de spa, se deben tener en cuenta varios criterios:
- la cantidad de personas que pueden entrar;
- el tipo de tratamiento: las burbujas están destinadas a quienes desean relajarse y los hidrochorros son adecuados para quienes desean ser masajeados;
- la cubierta isotérmica: es importante para reducir el consumo de electricidad y para facilitar el mantenimiento del equipo;
- también se deben considerar los pequeños detalles: la escalera, la iluminación, el reposacabezas y el portavasos.
Las inmersiones en el spa portátil forman parte de una hidroterapia, un masaje recomendado para personas que sufren de dolores de espalda o dolores articulares. Las sesiones de hidromasaje también son ideales para relajarse y para liberar el estrés. Este tipo de terapia favorece la circulación sanguínea, relaja los músculos y ayuda a eliminar toxinas. La dilatación de los poros también es favorecida por el calor del agua, lo cual es beneficioso para la piel.
Hay varios tipos de spa disponibles. Spa empotrado, spa de superficie, spa con carcasa rígida, spa de natación... se eligen en función de los gustos o necesidades del usuario o de su familia. También es necesario decidir entre la tecnología de burbujas y la tecnología de hidrochorros.