Los muebles de jardín permiten tomar el sol y relajarse al aire libre. Así pues, debe elegirse con cuidado la composición y el diseño de una silla de jardín para garantizar el máximo confort. El modelo seleccionado debe ser práctico, estético y resistente a la intemperie.
El material es un elemento decisivo a la hora de elegir una silla o un mueble de jardín:
- En función de la especie de la madera, esta puede ser muy resistente. En general, este material se clasifica de 1 a 5, dependiendo de su resistencia. La madera de teca figura en el nivel 4, por ejemplo. Imputrescible, es resistente a la humedad, termitas y hongos. Debe tenerse en cuenta que la madera debe mantenerse regularmente para mejorar su durabilidad;
- el ratán es un tipo de trepadora que pertenece a la familia de las palmeras. Este material es imputrescible, flexible y resistente;
- las sillas de jardín de acero han recibido, generalmente, un tratamiento contra la corrosión. Sin embargo, son bastante pesadas y tienden a sobrecalentarse en días soleados;
- el metal epoxi está protegido de los elementos y de la corrosión por una capa de resina. Como resultado, la silla puede oxidarse rápidamente en caso de arañazos;
- las resinas trenzadas o moldeadas son especialmente resistentes a la intemperie. No obstante, este material tiende a desteñirse y a ablandarse con el tiempo. No es renovable, a diferencia de la madera o el acero;
- el textileno es el tejido sintético que se utiliza para cubrir los respaldos y los asientos de las sillas de jardín, mobiliario de exterior, sillones y tumbonas. Este material es resistente al desgaste y al envejecimiento.
Cuando se eligen y mantienen bien, las sillas de jardín pueden tener una vida útil de 10 a 20 años.
- En general, los muebles de jardín se lavan fácilmente con agua jabonosa. Es preferible evitar los pinceles y los materiales abrasivos para no atacar las capas protectoras;
- los asientos de madera deben tratarse una vez cada seis meses para asegurar su durabilidad y brillo. Basta con aplicar aceite a toda la superficie de la silla;
- hay productos de limpieza para sillas de aluminio o de acero. Restauran el brillo de los materiales y mejoran su resistencia a la corrosión;
- en el caso de la resina, evite el uso de lejías y utilice productos más suaves como productos de limpieza para plásticos o lavavajillas. La silla debe secarse rápidamente después de la limpieza.
Debe controlarse el origen y tratamiento de los materiales para usar las sillas de jardín con total tranquilidad.
- la madera con denominación PEFC o FSC procede de bosques gestionados de forma controlada y contribuye a la conservación de la naturaleza;
- las sillas de maderas compuestas pueden contener formaldehídos y otros agentes cancerígenos, entre otras sustancias.
Fabricadas en madera, metal o resina, las sillas de jardín necesitan un mantenimiento regular para garantizar su durabilidad. Los productos adecuados varían según los materiales del mueble. Su estilo y materiales se combinan con todos los muebles de jardín, especialmente con la mesa.
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