Como su nombre indica, la sierra de madera está destinada al trabajo con madera y sus derivados como el contrachapado. Manual o mecánica, esta herramienta se presenta en diferentes versiones que van desde el modelo de sierra de mano hasta la sierra de calar.
Las sierras de madera manuales están destinadas a un uso ocasional, pero también a lugares que no tienen electricidad. Se distinguen por su uso:
- la sierra de mano para realizar cortes rectos;
- la sierra japonesa para lugares de difícil acceso;
- la sierra de dorso para realizar cortes angulares con una caja de ingletes;
- la sierra de calar para realizar cortes rectos o curvos en lugares de difícil acceso;
- la sierra de costilla utilizada por los luthiers para cortar siguiendo curvas con gran precisión;
- la sierra de rasar;
- la sierra de poda;
- la sierra de troncos;
- la sierra de marco.
Las sierras mecánicas están motorizadas para reducir el esfuerzo del usuario. Se eligen en función del trabajo a realizar:
- la sierra de calar para realizar cortes rectos o curvos;
- la sierra circular para realizar cortes rectos o en ángulo;
- la sierra de inmersión para realizar cortes en profundidad;
- la sierra de inglete para cortes angulares;
- la sierra radial para piezas de gran sección;
- la sierra de cinta para piezas altas;
- la sierra de costilla para piezas pequeñas (para modelismo);
- la sierra sable, versión mecánica de la sierra de mano;
- la sierra de corona para hacer agujeros.
Las sierras también se eligen en función del nivel de acabado deseado:
- un dentado grueso para cortar rápidamente, pero con un acabado toscamente;
- un dentado medio para materiales frágiles como el melaminado, el MDF o el aglomerado;
- un dentado fino para cortar cuidadosamente y con precisión.
Finalment, la elección de una sierra de madera depende de su uso, de la disponibilidad de electricidad, del presupuesto (los modelos mecánicos son más caros) y del nivel de acabado deseado.