La puerta de entrada es útil no solo por razones estéticas, sino también para asegurar el acceso a la casa o apartamento. De madera, aluminio, PVC o materiales compuestos, debe resistir los intentos de robo y optimizar el aislamiento acústico y térmico de la vivienda.
Las puertas de entrada están fabricadas con diversos materiales, cada uno con sus ventajas:
- los modelos de madera son apreciados por su elegancia, sus propiedades aislantes y su facilidad de adaptación al estilo de la vivienda;
- las puertas de aluminio no requieren mantenimiento y ofrecen una seguridad óptima;
- los modelos de PVC no requieren mantenimiento y se presentan en diferentes colores y diseños, pero deben estar equipados con paneles aislantes;
- las puertas de materiales compuestos se distinguen por su alta densidad, su resistencia y su capacidad de aislamiento.
Se diferencian por su estética:
- con o sin vidrio;
- con o sin molduras;
- tonalidades claras o oscuras (madera);
- acabado mate o brillante;
- color blanco para el lado interior.
Las puertas de entrada también se distinguen por su nivel de seguridad, medido según su resistencia a un intento de robo:
- 5 min para los modelos clasificados A2P*;
- 10 min para los modelos clasificados A2P**;
- 15 min para los modelos clasificados A2P***.
Los modelos disponibles se diferencian por sus cerraduras:
- automática;
- de levantamiento;
- multipunto.
Estas puertas de acceso se ofrecen en diferentes versiones:
- simple;
- doble;
- 1/3 – 2/3.
Estas puertas pueden estar equipadas con diversos accesorios para optimizar la seguridad de los ocupantes:
- una mirilla para identificar a la persona detrás de la puerta;
- una cadena limitada para entreabrir la puerta;
- una cadena de seguridad.
Así, la elección de la puerta de entrada depende de algunos factores, como el estilo de la casa, y el nivel de seguridad y aislamiento deseado. Debe cumplir con las normas NF 277 y NFS 61-937 para resistir al fuego.