Para asegurar la planicidad de un soporte y facilitar la instalación de baldosas, a veces es necesario realizar una preparación que consiste en la colocación de paneles listos para alicatar.
El alicatado es un revestimiento fácil de mantener. Es adecuado tanto para el suelo como para la pared. Sin embargo, se deben respetar las reglas de instalación, en particular la estabilidad del soporte y la ausencia de asperezas. Por eso, la instalación de paneles listos para alicatar resulta astuta. Este material está compuesto de espuma de poliestireno y una capa de mortero de polímero. Como tal, es ligero y el corte es fácil. También pueden servir como tabiques para crear un espacio adicional. Utilizarlos es bastante ventajoso:
- son ligeros y se fijan en numerosos soportes. El corte se puede realizar con un cúter;
- son sólidos y compensan las irregularidades. El alisado no es necesariamente necesario;
- son impermeables y capaces de asegurar el aislamiento térmico. Deben ser privilegiados en el baño para ocultar las tuberías o para cubrir un revestimiento desgastado;
- su superficie está destinada a recibir baldosas u otro tipo de revestimiento. Si se trata de baldosas, se recomienda utilizar un adhesivo tipo C2 como mínimo en doble encolado. En otras palabras, el adhesivo se aplica tanto en el panel como en la baldosa. Para otro tipo de revestimiento, basta con aplicar un adhesivo adecuado;
- se pueden utilizar para fabricar muebles. En este caso, los paneles se pegan entre sí y eventualmente al soporte mediante un adhesivo de polímero.
Así, un producto de preparación del alicatado puede resultar útil en numerosos campos de aplicación. Ya sea en renovación o en obra nueva, este material facilita la instalación de un revestimiento.