El plomo de albañil, al igual que el cincel, la broca y el cincel de albañil, forma parte integral de las herramientas indispensables de un albañil. También utilizado por el carpintero y el mecánico, el plomo de albañil sirve para verificar la verticalidad de una estructura como la pared o el paño de un papel pintado y la horizontalidad de un soporte como el azulejo. Esta herramienta se presenta en diferentes tipos, incluidos los plomos láser que son utilizados por profesionales para llevar a cabo grandes proyectos de construcción.
Entre las herramientas especializadas, el plomo de albañil sigue siendo una de las más indispensables para llevar a cabo trabajos de fabricación o renovación. Consistente en un hilo en cuyo extremo se cuelga un plomo, este instrumento existe en diferentes tipos en el mercado. Encontramos los plomos de tapicero, formados por un peso en forma de tubo con una punta en forma de cono. También podemos citar los plomos planos, reconocidos por ser los más estables y precisos para captar fácilmente los puntos de referencia durante los trabajos de albañilería. También encontramos los plomos de albañil, consistentes en un hilo, un cuadrado de referencia y un peso lastrado. Su montura perforada en polímero permite fijarlos sin necesidad de mantenerlos contra la pared. Se fijan rápida y fácilmente en todas las superficies verticales como los materiales metálicos gracias a su imán muy potente.