Instalado a ras del suelo, un plato de ducha empotrado tiene la particularidad de ofrecer un acceso sin escalones a la ducha. Gracias a la ausencia de escalones, es ideal tanto para niños como para personas con movilidad reducida.
Además de su aspecto de diseño y estético, el plato empotrado aporta un poco más de espacio a la ducha. Está dotado de una mampara de ducha y/o una puerta que permite limitar las salpicaduras de agua hacia el exterior del plato. Sus diferentes formas le permiten adaptarse a la configuración y al espacio disponible en el cuarto de baño:
- la forma cuadrada de 80 cm x 80 cm o más es ideal en habitaciones pequeñas, ya que se desliza en una esquina. Existen diferentes dimensiones hasta 100 cm × 100 cm;
- la forma rectangular se adapta a un cuarto de baño un poco más grande. Hay una multitud de dimensiones disponibles. Algunos platos son recortables;
- la forma de cuarto de círculo de 90 cm x 90 cm es un modelo estándar que puede encastrarse en una esquina de la habitación. Esto garantiza un considerable ahorro de espacio.
La instalación de un plato de ducha empotrado es adecuada tanto en construcciones nuevas como en renovaciones. En ambos casos, este equipo requiere la instalación de un sifón de evacuación vertical empotrado. Para ello, necesita una capa de mortero de aproximadamente 10 a 12 cm. Las diferentes etapas de la instalación pueden resumirse de la siguiente manera:
- el vaciado del suelo que integrará el plato de ducha. La profundidad debe tener una pendiente del 5 % para orientar el agua hacia el sistema de evacuación;
- la instalación del sistema de desagüe que a su vez se conectará al sistema de evacuación. Generalmente, el ensamblaje se realiza mediante pegado ya que todos los componentes están hechos de PVC. Se requiere una prueba de estanqueidad una vez que el ensamblaje esté seco. Para ello, basta con dejar correr agua dentro del sifón;
- la instalación del plato de ducha empotrado que se fija con un adhesivo de silicona.
En resumen, este tipo de plato es práctico gracias a su ligereza y facilidad de instalación. La mayoría de los modelos disponen de una pendiente de evacuación para evitar la acumulación de agua en el interior del plato.